Capitulo 31

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Tom.

Viktor: Señor Holland, es un placer conocerlo –E l hombre se puso de pie y extendió su mano en mi dirección, después de acomodar su saco, con el rostro serio extendí mi mano y la estreché con la suya, por suerte para mí, la erección en mis pantalones no era notoria, aún. –

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Lissel.

-Habían pasado al menos 3 días sin que Tom pusiera un solo pie en la casa, y como la loca había prometido, yo no había probado ni un solo alimento, o tan siquiera bebido una gota de agua, junto a mi tenía una jodida cubeta para hacer del baño y no me había movido de la cama casi para nada, había bajado al menos 7 kilos debido a la velocidad de funcionamiento en mi metabolismo.

Y aunque me encontraba encerrada en una lujosa mansión me veía mucho peor que cuando estaba en el jodido prostíbulo.

Tenía unas ojeras terriblemente grandes y la piel de mi cuerpo se había pegado a mis huesos, lucia como un cadáver que seguía respirando.

Ante la falta evidente de higiene, yo comenzaba a oler como perro muerto, y las fuerzas para levantarme cada vez eran menos.

Ayer por la tarde estuve a punto de orinarme encima, pero por obra del destino la loca había llegado y me había ayudado a pararme para hacer del baño, sin evitar insultarme y golpearme por supuesto. –

Criada: Vamos inútil es hora de despertar –de mala gana, la loca, como la había apodado, abrió las cortinas de la habitación y volteo a verme con asco- ¿te has hecho encima? ¡Eres despreciable!! -De mala gana la loca me puso de pie y libero las esposas que tenían la muñeca de mi brazo sano de color negro, todo esto era una jodida tortura y Tom ni siquiera se había molestado en venir a salvarme. - No sé cómo es posible que Tom te mantenga aquí si eres un asco... -Con fuerza y arrastrando mi débil cuerpo me llevo hasta el baño para arrojarme al piso de la bañera, abriendo después el agua fría. – Volveré en una hora, y tu sabandija tienes prohibido levantarte de ahí, ¿me oíste?, si tan siquiera cierras la llave te juro que desearas no haber nacido nunca

-Sin responder o moverme me quede tirada en silencio esperando a por mi muerte, pequeñas gotas de agua resbalaron por mis labios hasta mi boca.

Rápidamente trate de alzar un poco el rostro, para dejar que el agua entrara en mi boca y pudiera tomarla, morir deshidratada seria un jodido martirio que realmente temía afrontar.

Las pocas fuerzas que tenía hasta ese momento se agotaron y mi cabeza cayo de golpe contra el suelo.

Mi vista se volvió borrosa y entre mis delirios jure escuchar la voz de Tom gritando mi nombre.

Hasta cuando estaba a punto de morir podía escuchar la hermosa voz de ese bastardo. –

Tom.

-Después de 3 días enteros sin salir para nada de la compañía, por fin había recuperado al doble lo que se había perdido en mi ausencia y había aligerado mi agenda para tener la mínima cantidad de trabajo durante los últimos 5 días que faltaban para navidad.

El bono de los empleados gracias a su esfuerzo y dedicación durante estos meses era increíblemente generoso, y como gracias al buen sexo que había estado teniendo con Suleima y varias de mis recepcionistas me tenía de buenas, dejaba salir a los empleados 1 hora antes de que se cumpliera su jornada laboral.

Aunque en realidad lo que más me tenía de buen humor era que por fin después de tantos días iría a ver a mi pequeña Kitten.

Durante estos días trabajando no pude evitar planear todas las vacaciones de navidad junto con mi familia para que pudieran conocerla y finalmente cuando decida darles la sorpresa de que ella era mi "pareja" no les cayera como un balde de agua helada.

Así al menos mantendría a mi padre lejos de mis conquistas y no trataría de darme sermones innecesarios delante de los socios en fiestas de negocios.

Sin esperar a que mi asistente Scott se apareciera por mi oficina para arruinar mis planes de ir a casa con mi Kitten.

Salí corriendo de la empresa y conduje hasta casa.

Tras tomar un atajo, después de 5 minutos yo ya estaba delante de la puerta de entrada abriendo para ir a con mi pequeña.

Al entrar mi ama de llaves me recibió con una cálida sonrisa mientras corría hacia el jardín donde perfectamente se podía ver a su única hija refunfuñar y gritar mientras se quejaba de algo que no lograba escuchar, la nieve parecía haber congelado su uniforme y eso me causo un poco de risa. –

Ama de llaves: Lamento este show mi señor, mi hija a veces suele ser algo impulsiva, si me disculpa iré a verle, usted puede subir a ver a la señora –Ignorando los berrinches de su malcriada hija corrí escaleras arriba y escuche el agua de la regadera corriendo.

Por lo visto la servidumbre había escuchado mis órdenes y Lissel por fin se había ganado que le quitaran las esposas estando sin vigilancia.

Con una gran sonrisa en los labios entre al cuarto y un golpe de mal olor inundo mis fosas nasales, el cuarto de Lissel olía a Mierda y Orina.

La confusión no tardo en instalarse en mi mente, por lo que cubrí mi nariz para aminorar el terrible olor y entre al baño para preguntarle a mi Kitten que era ese horrible olor que se encontraba en su habitación.


Más, sin embargo, la imagen que encontré delante de mis ojos me hizo temblar y tener que agárrame de la pared para no caer, mi querida Lissel estaba tirada en el suelo como si fuera un cadáver.

Sin esperar ni un segundo más me lance a su rescate y coloque mi mano en su cuello para tomar su pulso mientras gritaba su nombre y le pedía que abriera los ojos.

Tom: ¡Llamen a una ambulancia!! –Varias de mis sirvientas corrieron a ver que me ocurría, todas las que estaban ahí gritaron horrorizadas mientras mi mayordomo me ayudaba a sacarla para llevarla al hospital más cercano de inmediato.

Nuevamente puse mis dedos en su cuello para sentir su pulso, pero...-

Continuara...

LadyHolland17.

Kitten(TomHolland) -PAUSADA HASTA NUEVO AVISO-Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora