XIV Andrew

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Thyra POV

Recuerdo cuando fue que conocí a cada uno de los niños y como se fueron agregando a nuestro numeroso cúmulo de personas (familia) al primero que "encontré" y digo "encontré" porque sé que fue todo calculado por los dioses, pero tampoco es que me queje fue a Andrew

*recuerdo*

Tenía 13 años y vivía en los cayes después de haber escapado de un orfanato a los 11 años y vivir 2 años en la calle, iba caminando buscando un lugar para dormir hoy había "conseguido" dinero y pensaba ir a un hotel, pero era muy chica para que me vendieran una habitación de hotel en uno bueno, pero conocía un motel no tan malo donde la recepcionista si me da habitación y como se apiadaba de mi por ser apenas una niña me daba unas sabanas recién lavadas

Ya en la habitación me eche a dormir de inmediato

*sueño*

Estaba en un campo de entrenamiento con armas y escudos tirados por todos lados muñecos de entrenamiento rotos y un gran señor era alto, fuerte, guapo, y en sus ojos había literalmente fuego eran como dos hoyos donde podías ver muerte, guerra y destrucción la mirada no me incomodaba porque la muerte era muy familiar para mí y creo que eso lo desconcertó asumo que muchos se echaban hacia atrás nada más ver su mirada y más una cría como yo, pero me quede observando el fuego en su mirada como si fuera algo fascinante porque así lo era

-Mocosa- al escuchar su voz la cual era muy grave dejo de analizar su mirada y contesto – si Dios Ares – él hace una sonrisa de lado pues lo había reconocido a la primera

-Te tengo un encargo lo aceptas – intentaba analizar cada palabra que me decía, pero le hice una mueca sarcástica – no tengo opción o si – esta vez sí sonríe abiertamente – ja, no estás tonta mocosa eso me sirve –

-Aja me lo tomare como un cumplido pero que es lo que yo puedo hacer para alguien como usted – pregunto pues no es que vinieran muchos Dioses a pedirme favores

-Bueno mocosa de la muerte vas a tener que ir a Washington más específico en Seattle a buscar a un hijo mío que se podría decir que está en un aprieto – estaba guardando toda la información que me daba Ares

Bien me podrías decir su nombre edad su dirección pues Seattle es muy grande y no es como si tu hijo brillara para poder encontrarlo en cualquier lado – pregunte no debía de hablarle así a un dios, pero me sale natural

Se acerca mucho a mí, pero yo no retrocedo no le quito la mirada – bien – me entrega un papel con la dirección el nombre del niño Andrew

-Está bien voy poniéndome en marcha para llegar con él lo antes posible solo hace falta que este despierta – le digo observando las armas tiradas en el suelo

-Espera mocosa – él se acercó mucho y dijo – primero si algo le pasa a mi hijo me lo pagaras tu – perfecto me amenazo el dios de la guerra – y segundo -dice más relajado – toma - me da un pedazo de metal de no más de 5 cm con un botón arriba – es para que se lo des a Andrew, es una lanza el sabrá como usarla

Por último, se acercó a mí me pego con un dedo en la frente y me desperté

*fin del sueño*

Desperté en el motel ya era de día me tardé unos segundos en procesar lo que acababa de pasar en el sueño, pero al sentir la nota y de metal me di cuenta de que todo lo que había pasado era real y que tenía que aprender un viaje a Seattle

Fui a una tienda para comprar un mapa y poder ver cuánto tiempo me tardaría en llegar de aquí Los Ángeles a Seattle eran 1142 millas si buscaba un autobús me tardaría unas 27 horas en llegar, pero antes tenía que conseguir algo de dinero más concreto 155 dólares (3074 pesos mexicanos)

Protectora de Almas (Nico Di Angelo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora