Nada más salir del autobús, me reuní con Joseph y Aria, que estaban al lado de la bajada a la playa. Al principio no quería meterme en la conversación, pero al ver que Laura iba camino hacia mí para decirme algo, no dudé en hablarles a Joseph y a Aria. "¡Hola!" -dije de manera apresurada. Inmediatamente, ví como Laura cambiaba de dirección, como si se hubiera dado cuenta de que la quería evitar.
"Hola" -respondieron Aria y Joseph al unísono.
"¿Me puedo sentar al lado de vosotros en la toalla?" -les dije, inventando una excusa para empezar una conversación.
"Sisi, no hay problema. Verdad, ¿Joseph?" -dijo Aria. Esa voz no me sonaba muy convincente... Seguro que es porque querían estar un rato juntos, seguro que es porque Joseph se gusta de Aria
"Si, emmm, me encantaría, emmm, sentarme contigo... Marina" -dice de manera nerviosa.A continuación, toda la clase se dirigió a la playa. Saqué mi toalla de rayas amarillas y azules claras de la mochila y la extendí sobre la arena. A mi derecha se sentaba Aria, y a su derecha Joseph. Así que, nadie se sentaba a mi izquierda. Me empecé a quitar la ropa para quedarme en bikini, y justo después de quitarme la camiseta me dí cuenta de que no lo tendría que haber hecho. "No pasa nada, estás al lado de Joseph y de Aria, seguro que no te dicen nada" -pensé. Luego, saqué la crema solar de la mochila y le pedí a Aria que me la extendiese por la espalda.
"Ya lo hago yo" -dijo una voz desde lo lejos. Me dí la vuelta y vi como Laura cogía la crema solar con intención de echármela por la espalda. Sin que yo pudiese decir nada, empezó a extenderla por mi espalda. No sabéis lo bien que se sentía sentir sus manos por mi espalda, era como el cielo. Pensar que sus delicadas manos estaban acariciando mi espalda desnuda... Qué maravilla.
"Ya está" -me dijo Laura, quitándose la crema que se le había quedado en las manos. "Una cosa, ¿me puedo sentar al lado de vosotros?" -dijo a continuación.
"Por supuesto, siéntate al lado de Marina si quieres" -dijo Aria, antes de que yo pudiera decir nada.
"Sisi, no hay problema" -dijo Joseph también.Antes de que pudiera darme cuenta, Laura ya estaba extendiendo su toalla de flores al lado de la mía. Para evitar mirar el precioso y moreno cuerpo de Laura, decidí preguntarle a Aria a ver si quería que le echase crema solar en la espalda. Aria aceptó, gracias a Dios. Y allí estaba yo, echando crema a Aria por la espalda. Lo primero que escuché nada más terminar, fue lo siguiente: "Marina, ¿me echas a mí también crema solar por la espalda? porfa". Era Laura. ¿Cómo decirle que no?
Me eché la crema en las manos, y se la empecé a esparcir a Laura por la espalda, empezando por los hombros. A medida que la crema de los hombros se iba absorbiendo, empecé a bajar las manos. Tocar su esbelta cintura fue estupendo. ¿Ya está? -me pregunta Laura
"Sisi, justo acabo de terminar" -le respondí, de manera desprevenida.
"Me voy al agua, ¿vienes?" -me preguntó.
"Sisi" -le respondí. "Pero les voy a preguntar a Aria y a Joseph a ver si quieren venir también" -le dije con la intención de no tener que estar a solas con ella.Estuvimos el resto de la excursión en el agua. Para volver en el autobús, me senté al lado de Joseph y fue Aria la que se sentó al lado de Laura.
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Diario de una bisexual
Teen FictionMarina es una chica joven de 17 años. Últimamente duda mucho de su sexualidad y todo por culpa Laura, una buena amiga. Aparte de eso, también tiene problemas con su actitud y últimamente se encuentra apagada. ¿Podrá decirle a Laura que la quiere? ¿...