CAPÍTULO 3 - En un autobús mugriento y... al lado de Laura

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Ayer, la maestra dijo que deberíamos reunirnos en la entrada trasera del instituto antes de la excursión y que allí nos recogería el autobús. Bien, pues al llegar allí, nos dimos cuenta de que todos los de primero estaban esperándonos a Joseph y a mí. Joder, que vergüenza, toda la puta clase esperándome.

Como siempre, nos unimos al grupo en el que se encontraban nuestros amigos, y como buenos compañeros (irónicamente), empezamos a discutir con quien nos íbamos a sentar en los 20 minutos que duraba el viaje. Yo quería evitar sentarme al lado de Laura, obviamente. Últimamente la estoy evitando demasiado, siento como que el hecho de que esté dudando de mi orientación sexual es culpa de ella. “Todo por su culpa”, es la frase que no me dejo de repetir todas las noches

¿A que no sabéis qué? Que Aria se sentó con Joseph (lo cual apoya a que piense que ella es su crush), Paul se sentó con la tía popular para ligar con ella (qué raro...) y yo… Yo me senté con Laura. ¿¡Por qué yo?! Osea, para algo que quiero que no pase, y van y me ponen sentada junto a ella. Puta mierda…

Obviamente, lo único que me queda es disimular, fingir que en el fondo no la quiero. Espera, ¿Acaso la quiero? ¿Y si es algo pasajero? ¿Y si solo es una buena amiga? ¿Y si me gustan las tías? Joder, ¿Sabes cuál es la putada? que ella es hetero… ¿Por qué esto del camino a la bisexualidad es tan chungo?

A continuación, una voz dulce y delicada me aleja de mi subconsciencia. Era la voz de Laura. “Marina, ¿te encuentras bien?” “Sisi” -le respondo, con los ánimos apagados. Obviamente, en ese momento no quería iniciar una conversación con ella. Ya estábamos apunto de entrar en el autobús y una vez entramos, mientras íbamos por los pasillos oscuros y forrados con una moqueta de color azul, me inventé una excusa para no hablar con ella. “Bueno Laura, que sepas que en los viajes suelo ir callada y escuchando música, eso me ayuda a no marearme. ¿Puedo ir al lado de la ventana?” -le dije, con la intención de no hablar durante el viaje. “Sisi, no hay problema. Por lo de la música estate tranquila, hablaré con el que se siente delante de nosotras” -me responde, de forma inocente y pacífica.

Pues allí estaba, sentada en los polvorientos asientos de un autobús del 2000, buscando una música adecuada para despreocuparme, mientras el bus se ponía en marcha. No sabía si escuchar Jazz o Blues, los dos géneros me gustan mucho, aparte de que son muy parecidos. Después de estar pensando unos minutos, me decanté por el Blues. Pinché en aleatorio y me salió “Autumn in New York” de Ella Fitzgerald & Louis Armstrong.

Los primeros 10 minutos me los pasé mirando a la ventana, observando el paisaje lleno de árboles y montañas. Hacía un sol terrible y como no aguantaba más el hecho de que me diera el sol en la cara, no me quedó otra que cerrar la cortina y apartar la mirada de la ventana. Giré la cabeza, y me quedé observando a Laura. Su hermosa sonrisa me inundó los pensamientos. ¿De verdad me gusto de ella? No pude evitarlo, tenía que decirle algo, hablar con ella… no sé.

“Laura, ¿Qué tal llevas el viaje?” -le dije con ánimos.
“Muy bien la verdad, mientras estabas mirando a la ventana ha habido un pequeño debate con la zona de alante y la de atrás, pero nada más. ¡Ah sí! Bua tia, ¿a que no sabes qué?” -me dice.
“Dale, cuéntame” -le dije con ilusión.
“Resulta que se anda diciendo por ahí que Aron se gusta de mí” -me cuenta, ilusionada.
“Ah, ¿y qué pasa? ¿tú también te gustas de él?” -le dije. Automáticamente se me quitó la sonrisa de la cara, ¿cómo que Aron se gusta de ella? Espero que sea una broma… O que por lo menos el amor no sea correspondido.
“Joder tia, ¡¿No lo sabes?! Que es el tío más rico del insti, tiene una casa gigante, y sus padres son empresarios. Si eres una chica sabes que si no te gusta Paul, te tiene que gustar Aron”
“Pff” -le dije apartando la mirada, y terminando la conversación.
“Anda mira, ya llegamos” -me dice, rompiendo el silencio incómodo.

Diario de una bisexualDonde viven las historias. Descúbrelo ahora