Niña De Cristal.

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Vengo a contar un breve cuento.
Érase una vez,
una pequeña niña asustada,
parecida de cristal.
Sintiendo que al tocarla harías pedazos de ella,
provocando pudor en quienes la rodeaban.

Al igual que no se juega con fuego, no se juego con cristal.

Esa niña de cristal estaba rota.
Y a su vez,
ese cristal roto sanaba a los demás.
Rodeada de su propio vidrio
hacía cristaleras bicolor de sus queridos,
sin saber formar una ventana consigo.

La niña de cristal había nacido para sanar,
siendo ella pedazos.
Pedazos que cortaban
a los que intentaban
dibujar un corazón en ellos.

Ramé. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora