Alberto estaba hecho bolita en su cama, cubría su rostro con una almohada mientras intentaba callar al estúpido Bruno.
¿En serio ser honesto era su última opción? ¿Y que se supone que le iba a decir?
"Luca, pienso que eres lindo."
"No, eso es tonto."
"Luca, me siento a gusto estando contigo."
"¡No! ¡Mierda!"
Mientras Alberto trataba de callar a Bruno, su hermanastra entró en su habitación con una lista de pendientes que Alberto debía cumplir, sin prestar atención a lo que su hermano hacía.
– bien, hoy tienes muchas cosas que hacer, hoy tiene—
Giulia se percató de lo que su hermano hacía, así que decidió preguntar si estaba bien.
– ¡nO! ¡NO ESTOY BIEN! ¡Ser honesto es la última opción que me queda y no se cómo decírselo!–
Giulia se sentó a su lado para poder hablar mejor con Alberto. – Pues, podrías solo decirle "me gustas" y ya, no pierdes nada intentandolo.–
– ¿Y que tal si si? ¿Que tal si Luca no corresponde y mando nuestra amistad al caño?–
– No creo que lo haga, se nota que Luca corresponde lo que sientes.–
Alberto quitó la almohada que tenía en su rostro y volteo a ver a su hermana con una expresión de sorpresa y confusión, haciendo que Giulia se diera cuenta de lo que dijo. – ¿¡QUE LUCA QUE!?–
– ¡N-NO! ¡NADA! Yo no debí haber dicho eso ¡Perdón!–
– ¡NO ESPERA! ¿CÓMO QUE LUCA CORRESPONDE?–
Giulia tapó la boca de su hermano para que no los oyeran y Alberto pusiera atención. – ¡Yo no te puedo contar eso! Esas son cosas mas personales de él, por eso te digo que deberías arriesgarte.
Desde la sala, se oyó a Massimo pedirle ayuda a Giulia con los pedidos. Giulia quitó sus manos de la boca de Alberto, soltó un gran suspiro y decidió bajar a ayudar, no sin antes decirle a su hermano que intentara confesarse.
Bien, ahora Alberto tendría que llenarse de valor para decirle lo que siente a su amigo.
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Después de un día atareado para Alberto, decidió ir a la playa a relajarse un poco y poder pensar con más claridad como confesarse.
En su mente repetía aquel "Silencio Bruno" que lo ayudaba a deshacerse de sus pensamientos intrusivos, pero el tal Bruno solo le repetía un "Dile".
Mientras trataba de no pensar tanto en eso, sintió una mano posarse sobre su hombro y escuchó un pequeño "Boo!" que hizo que brincara del susto. Cuando volteó a ver de quien se trataba, vió a Luca soltando una pequeña risita, y esa pequeña risa, tan solo esos pequeños segundos de risa hicieron que Alberto sintiera sus mejillas arder.
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Cinque modi per innamorarsi // LucaxAlberto
Fanfiction"¿Por qué mi corazón late tan rápido? ¿Por qué mi respiración está tan pesada? ¿Por qué siento mis mejillas calientes? ¿Por qué solo cuando estoy contigo?" Desde que Luca se fué a estudiar con Giulia, Alberto estuvo cuestionando sus sentimientos por...