Todavía nadie se creía que el rey de Gryffindor estuviera muerto. Sólo había una pregunta recurrente, ¿cómo? Hermione había perdido al amor de su vida y Ginny a uno de sus hermanos. La más pequeña cayó sobre sus rodillas y tapó su rostro con las manos. La chica del pelo castaño miraba a Harry, pero no le decía nada. No hacía falta, pues sus ojos expresaban todo el dolor que estaba sintiendo. No lloraba, pero su expresión facial dejaba ver cómo su alma acababa de abandonar su cuerpo. De hecho, el ambiente de aquella sala parecía haber sido absorbido por un dementor, y Hermione parecía haber sido besada. Después de unos segundos de miradas perdidas entre el pelinegro y la castaña, Potter se agachó para dirigir su atención hacia la pelirroja, que todavía lloraba sin creerse que le acabaran de dar aquella espantosa noticia. Sin decir nada, Harry le agarró las manos para que le acompañara, dirigiéndola a un sofá para que se sintiera más cómoda. También la miró a los ojos, que llorosos, le decían que iba a ser incapaz de superar tal trauma, sin siquiera haber superado la muerte de su hermano Fred. La pelirroja sintió unos brazos rodeando sus hombros, Potter la estaba abrazando, y no pudo más que abrazarle también, por lo menos así sentía un poco de apoyo por parte de alguien.
- Estaré contigo para apoyarte - oyó susurrar a Harry - Lo superaremos los tres juntos - dijo esta vez más alto, para que la castaña, todavía de pie e inmóvil, sin gesticular una sola palabra, también le escuchara.
Ambas asintieron, y después de no mucho rato, volvieron a sus respectivas habitaciones.
Había llegado el día, iban a celebrar el funeral de Ron Weasley. Junto a McGonagall y Hagrid; Harry, Ginny y Hermione habían decidido que un homenaje en el propio Hogwarts era la mejor idea y que, después de eso, le enterrarían junto a su hermano Fred, cerca de La Madriguera.
Un grupo de trabajadores del Ministerio se encargaron de meter su cuerpo dentro de un ataúd y llevarle a un llano en los jardines, donde pudiera reunirse todo el mundo para recordarle, homenajearle y llorar. Había asistido mucha gente además de sus compañeros de curso y sus familiares aunque, desgraciadamente, Percy Weasley no pudo presentarse. Incluso Dolores Umbridge tuvo el suficiente respeto hacia él para asistir, y Lockhart, aunque no durante mucho rato, pues no se acordaba de él, estuvo presente.
- Me gustaría decir unas palabras - el hombre de tres metros y medio se abría paso entre la multitud para colocarse junto al ataúd - No sé si seré capaz de decir todo lo que quiero, la tristeza me puede - se podía observar como su barba estaba mojada debido a las lágrimas - Conocí a Ronald Weasley cuando entró por primer año al colegio, y desde el primer momento nos hicimos buenos amigos, estuvo escupiendo babosas en mi cabaña, eso es mucho decir - una pequeña risa destensó un poco el ambiente.
- Espera un momento, Hagrid - el pelinegro alzó la voz, pero no quiso moverse - Nadie va a decir nada sobre Ron, él no hubiera querido esto - todas las miradas se dirigieron hacia él, confundidas - Lo único que hubiera querido, hubiera sido la disculpa de su asesino - y entonces, se desató el murmullo.
Harry miró sin ningún tipo de disimulo al rubio de Slytherin, que intentó como pudo evadir la acusación.
- ¡Eres un cobarde, Malfoy! - gritó con una mezcla de ira y tristeza - ¡Si fuiste tan valiente para matarle, debes serlo también para dar la cara! - las lágrimas caían por su cara, y no tenían intención de cesar - ¡Ya entendemos todos porque nunca hubieras sido un Gryffindor! Ron, en cambio, era valiente, era caballeroso, ¡era un Gryffindor de verdad! Que sacrificó su vida por alguien a quien quería. ¿Y tú qué? ¿Todavía no te has dado cuenta de por qué no tienes amigos, ni familia, ni nada? ¡Eres asqueroso, Malfoy! - y sin pensarlo un segundo, el chico de ojos verdes salió corriendo.
- Está bien - Malfoy salió de entre la gente y se subió sobre el ataúd de Ron, para que Harry le viera - ¿Es eso lo que quieres? - gritó, y el pelinegro no tuvo otra opción que detenerse - ¿Quieres que te diga que soy una persona horrible? ¿Que acepté matar a Dumbledore y que he matado a tu amiguito Weasley? Pues sí, lo soy, pero, ¿qué opinará toda esta gente de que tú, Harry Potter, estás enamorado de esté horrendo chico? Sabes que nunca tuve opción, que he vivido presionado por Lord Voldemort y por mis propios padres, ¡y sabes que le maté para defenderte! Porque si no moría él, moría yo, o morías tú. ¿Era eso lo que querías, Potter? Acabar dentro de esa tumba.
- ¡A veces lo preferiría! ¡Jamás voy a preferir un amor fugaz a una amistad eterna!- y esta vez su carrera fue definitiva, buscaron a Harry por donde pudieron, pero nadie le encontró.
¿Había desaparecido? Nadie lo sabía, pero el pobre Harry Potter había perdido su vida. Después de la asquerosa Guerra Mágica, ya nada tenía sentido, ni siquiera el propio Harry.
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Querido Malfoy
Fanfiction--Terminada-- Querido Malfoy. Alguien le escribe cartas a Malfoy, pero no sólo eso, también le observa constantemente. ¿Malfoy responderá a sus cartas? ¿Quién será quien las escribe? Sólo hay una manera de saberlo, adentrarte en esta pequeña histori...
