El ruido insoportable de todos los presentes hace a Min bufar con enojo, se cubre su cabeza con un libro que repentinamente es retirado, gruñe en molestia dispuesto a insultar e incluso golpear a quien se atrevió a molestarlo, su garganta se seca y sus labios se sellan al ver a su chico ojos de chocolate frente a él sonriendole con dulzura.
–¿Que haces?
–Uhm, nada ¿Por qué?
–Curiosidad
–¿Como te sientes?
–Muy bien, ¿Y tú?
–Bien también
–Eso es algo muy bueno
–Si, lo es
Asiente, y así comienzan a conversar con palabras tímidas que toman confianza, anécdotas momentos y recuerdos que aún perduran en la memoria del castaño, ambos se dejar ir en palabras, risas y momentos sin notar que se les va volando el tiempo. Con el pasar de las horas, el momento de dejar la institución llega, el rubio toma grandes bocabadas de aire, observa al castaño hablar con dos chicos, uno que sabe es su primo KyungSoo, y el otro asume es el novio de este JongIn, el pelirrojo le da unas palmaditas en la espalda para darle aliento, camina de forma calma hasta el de mejillas esponjadas para tocar suavemente su hombro llamandole la atención, la cual es obtenía ya que SeokJin voltea y le sonríe sonrojandose muy levemente.
–¿Podemos hablar?
–Si, claro
Asiente, lo cual deja a YoonGi respirar nuevamente, ambos caminan unos metros hasta estar bajo el marco de la puerta del patio trasero, Jin se abraza a sus libros mirando con ojos curiosos y tímidos al rubio que rasca su nuca con mirada nerviosa, llena sus pulmones de aire para hablar pero, no lo hace.
–Me gustas –oye –Y, y se que... Que tal vez este mal, es decir yo...
Dos dedos se posan en sus labios lo cual lo hace elevar su mirar al rubio que sonrei alegremente, este le toma la mano para entrelazar sus dedos muy feliz.
–Esta bien, eso está más que bien Jin –sonríe –Yo, e tomado una decisión y yo...
–¿Y tú?
–Seré valiente, y diré palabras que aunque lejanas en tí quedarán por siempre
–Wow, eso es maravilloso
–Hoy no, tal vez mañana tampoco, pero en algún momento quisiera llamarte mi amado esposo
Los ojos del castaño brillaron de emoción, dejando caer sus libros temerosamente rodeó el cuello del rubio con brazos apegandolo a él
–Esta será la decisión más egoísta de mi vida enteta, pero no importa si la pasaré junto a tí
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Sonrisas Para Tu Memoria
ContoPorqué él siempre solo sonríe, y eso es lo que para el otro perdurará. No habla, por temor a que su voz sea olvidada. Pero hará todo lo posible para que su amor , aun que de corto plazo, sea eterno. Att:K.A.M
