Capitulo 3

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Clive y yo bajamos al Salón, Carter hablaba con Edwin y Amos en el despacho, Zia estaba con Walt entrenando y Sadie con Jazz hablando y viendo como estos entrenaban.

Jazz al vernos puso una mala cara pero luego se acercó a Clive y le beso.

-Jazz, es solo mi amiga. -Dice Clive.

-Me da igual. -Dice ella.

De repente noto la presencia de Edwin.

-Ashley, siento lo de hace un par de días. -Dice a mi lado.

-No te preocupes. -Le respondo. -Estoy bien.

-No volverá a pasar. -Dice algo más serio.

Mi corazón latía fuerte. ¿Por qué?

-¿Entrenamos? -Dice Carter, distrayendo me de lo que estaba sintiendo.

Toco mi símbolo, saco un Báculo. De la Duat.

Carter saca su espada.

-Ha di. -Digo.

Carter lo esquiva, me pone la espada en el cuello.

-Ash... Estas distraída. -Dice.

Le miro, invoco el sello mágico. Él se aleja. Pero paro.

-Lo siento. -Digo.

Guardo el báculo como un collar.

-¿Has invocado un sello mágico? -Dice Sadie atónita.

-Sí, ¿tu no puedes? -Le pregunto como si nada.

-Solo los maestros saben...

-¿Maestros? -Pregunta Walt.

-Sí, lo más cercano a un Dios que hay en nuestro campo. -Dice Sadie.

Sadie se pone a entrenar con Jazz, Walt con Carter y Clive, Edwin se mete en la casa. Le sigo.

-¿Tu no entrenas? -Le pregunto.

-No, yo voy a nadar un rato.-Dice mientras se quita la camiseta, dejando ver su espalda entrenada.

-¿Puedo acompañarte?

-Si quieres.

Voy a mi cuarto, me pongo mi bikini azul, y una camisa algo larga, voy a la piscina climatizada, él ya estaba nadando.

Me siento en el bordillo, mojando mis piernas. Dejo puesta música. De repente se acerca a mi sin previo aviso.

-¿No vas a entrar? -Me pregunta.

-No podría ganarte en una carrera.

-Claro que no, pero quedarte sentada no es bueno tampoco.

Me meto, estaba tan cerca de él... Me daban ganas de besarle.

-¿Mejor? -Le digo.

-Aparte de usar magia, ¿qué más haces?

-Tengo visiones.

-¿Por eso no paras de acercarte a mí?

-Algo así.

-¿Qué has visto?

De repente, veo como le beso, él lo acepta. Me dice que me quiere.

Cuando vuelvo a la realidad, le estaba mirando tan cerca...

-No veo mucho. -Me limito a decir.

-¿Y ahora?

-¿De verdad quieres saberlo?

-Fuiste tú quien no se ha alejado de un vampiro qué casi te mata, tengo derecho al menos de saber porqué.

-No estarías de acuerdo...

Se acerca aún más a mi, si cabe, nuestras respiraciones chocan.

-Estas nerviosa. -Dice.

Le beso. Él lo acepta pero al poco rato se separa. Se aleja.

-Lo siento. -Digo, salgo de la piscina.

Me topo de frente con Clive y Jazz, estaban en bañador.

-¿Ya te vas? -Me pregunta Clive.

No digo nada, recojo mis cosas y me voy. Al llegar a mi cuarto, dejo las cosas en el escritorio, y me tiro a la cama.

-Ash, no pasa nada. -Dice Edwin apareciendo de la nada.

-Lo siento. -Digo mirándole.

-Yo también quería besarte.-Dice.-Pero es complicado.

Me besa, me dejo llevar, pero se separa al poco rato. Sus besos eran intensos como si me hubiera anhelado.

-Es complicado no tener sed contigo.-Dice con la respiración entrecortada.

Veo sus pupilas estaban entrando en un tono rojizo.

-Están cambiando de color. -Digo.

-Sí, voy a cazar. -Dice.-Luego te veo.

Me da un último beso, esta vez fue algo más corto. Se va.

Me voy al baño, a darme una ducha, lo necesitaba. Estaba demasiado nerviosa. Solo recordar como se sienten sus besos...

Al salir, ya cambiada del baño, veo como Carter llama a Edwin por teléfono. Él aparece como si nada.

-¿Qué pasa? -Dice algo preocupado y serio.

-Es Apofis. ¡Reunión! -Exclama Carter, sabiendo que estaba allí.

Se va al Salón, Edwin se acerca a mi, ya volvía a tener los ojos ámbar de siempre.

-¿Ya estas más tranquila? -Me pregunta, me acaricia la mejilla con sus manos frías.

-Sí, algo. -Digo, noto como me ruborizo.

Me toma de la mano, pero al bajar al Salón. La suelta. Nos sentamos separados, yo al lado de Zia y él al lado de Clive.

-Ash, al parecer Apofis nos ha mandado esto. -Dice Amos, me da un sobre, lo abro, había una carta.

" Todo ha cambiado, Carter, Sadie, pronto sabréis lo que es el verdadero dolor."

-¿Apofis dice esto?

-Sí,por eso debemos irnos de aquí.-Dice Carter.

-De acuerdo. -Me limitó a decir.

-Sadie, hay un sitio... Al que podemos ir.-Le digo telepáticamente

Había una casa que tenía heredada de mis abuelos, estaba en una isla.

Frío inviernoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora