Capítulo 2
Narra James
Hay personas que empiezan el día con una taza de café.
Yo lo hago con una promesa.
No volver a enamorarme.
Llevo casi un año repitiendolo cada mañana, como si decirla suficientes veces pudiera convertirla en verdad. A veces funciona durante unas horas. Otras, apenas duran unos minutos.
Abrí los ojos antes de que sonara la alarma.
Era raro.
Generalmente tenía que apagarla dos o tres veces antes de convencerme de salir de la cama.
Miré el reloj del buró.
Y son las seis de la mañana.
—Genial... todavía falta una hora.
Volví a recostarme mirando el techo.
No tenía sueño.
Últimamente era así.
Cuando el silencio llenaba mi habitación, mi cabeza aprovechaba para recordar cosas que llevaba meses intentando olvidar.
Ella.
La última discusión.
Sus palabras.
"Nunca vas a entender lo que necesito."
Qué curioso.
Uno cree que las decepciones amorosas se superan rápido.
Spoiler: no.
Suspiré con fuerza y terminé levantandome.
No pensaba regalarle otro minuto de mi mañana a alguien que ya no formaba parte de mi vida.
Después de ponerme ropa deportiva, tomé mis audífonos y salí de casa.
El aire frío de Portland terminó de despertarme apenas crucé la puerta.
Siempre me había gustado correr temprano.
Cuando era niño lo hacía porque mi papá decía que fortalecía las piernas para jugar fútbol.
Ahora lo hacía porque era la única forma de hacer callar mi cabeza.
El parque estaba casi vacío.
Solo un par de personas paseaban a sus perros mientras algunos corredores hacían su rutina.
Comencé a trotar.
Un paso.
Después otro.
Hasta que el ritmo de mi respiración sustituyó el ruido de mis pensamientos.
"Can't Stop the Feeling" comenzó a sonar en mis audífonos.
No pude evitar sonreír.
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Bajo La Misma Luna ©
RomanceTodo comenzó en ese tonto parque de atracciones, en un estúpido concurso estudiantil, de estar peleando a pasar a ser amigos, a veces los polos opuestos se atraen pero no siempre terminan juntos o tal vez sí. Dicen que cuando te enamoras, tienes mi...
