Corporate Aéropostale, Inc.

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¿Sería muy pretencioso vestir sólo ropa de Aéropostale hoy? Quizá sí, pero de todas formas elegí unos jeans de mezclilla oscura, una básica blanca y una chaqueta/chamarra gris claro, con unas botas a juego, todo de esa marca

«Hoy va a ser un buen día.» Cuando salí de ducharme vi la pared que estaba a lado del balcón. Más de 100 fotografías que había tomado de la feliz pareja, eso me recordó que debía llamar a la agencia donde se estaban llevando a cabo los preparativos para mi boda… sentí una opresión en el pecho, quería llorar, pero ya no lo iba a hacer más y mucho menos por alguien que no vale la pena como lo es Alexander. Me vestí rápidamente y contacté a Arden.

“Kate, no sabes cómo lo siento… ya sabes, por las políticas, que no puedo regresarte el dinero que ya hemos gastado en la boda pero…”

“Está bien, Arden, no me importa el dinero, sólo quería cancelar antes de que otra cosa suceda. Gracias por apoyarme estos meses pero me temo que esta es la última vez que hablamos.” Arden era la encargada principal de los preparativos, ella, con apenas 28 años, era quien daba las órdenes en la empresa y a pesar de no conocerla bien, me había ayudado demasiado en la planeación de ‘su boda perfecta’

“Ay, Kate, creo que es de lo que más voy a lamentar. Espero que estés bien y no te preocupes que ya llegará el indicado.” Nos despedimos y luego de tomar mi bolso con todo lo necesario me dirigí hacia la oficina, no sin antes pasar por un vainilla latte en Starbucks y un muffin de chocolate.

Eran apenas las 10 cuando llegué y desayuné en mi oficina con Tom; él es algo así como mi mejor amigo (¿o amiga?) desde que llegué a Nueva York hace unos meses.

“Es que en serio, el tipo está buenísimo, entonces me acerqué decidido y le pregunté su nombre ¡ay! Fue perfecto, se llama Trevor y estudia diseño” hablar con Tom siempre me alegraba el día, siempre me contaba de sus nuevas conquistas y era lindo y un poco extraño como cada semana conocía al amor de su vida.

Vi la hora en mi teléfono. 11:20 am. “Tom, disculpa, me sigues contando de Trevor luego ¿sí? Ahora tengo que correr a mi entrevista.”

“Por supuesto, cariño, anda y ve. Vas a conseguir el puesto te lo aseguro”

“Gracias” sonreí y me despedí de él.

El corporativo Aéropostale estaba a unas cuantas cuadras hacia el sur de donde yo me encontraba, subí a mi carro y comencé la marcha hacia allá. Durante el camino iba intentando relajarme, afortunadamente no había mucho tráfico y llegué cuando faltaban 15 minutos para las 12 pm. Entré a un estacionamiento donde aparqué el mini y luego crucé la calle hacia el corporativo. Era un edificio muy alto (qué raro, esto es NY) de color gris. Entré al lobby donde me registré y la secretaria me dijo que estaban esperándome en el 5° piso.

Llamé el ascensor y llegué ahí, donde había otra secretaria, tres minutos antes de las 12.

“Buenos días, mi nombre es Katherine Harries, tengo una cita con…” la señora con mala cara me interrumpió.

“Si, si, aquí estás… Katherine, pasa allá” señaló hacia una puerta de dos hojas color plateada.

“Gracias” asentí levemente y un tanto nerviosa comencé a caminar hacia allá.

Estaba a punto de tocar la puerta cuando esta se abrió dejándome ver lo que parecía ser una enorme sala de juntas con alrededor de 6 personas y un gran ventanal desde donde se observaba el Empire State.

“Adelante” me dijo una chica, se veía sólo un par de años mayor que yo y vestía demasiado informal, con un par de jeans rasgados y un saco floreado rosa. De hecho, todos vestían de esa forma. “Siéntate. ¿Quieres algo de beber?”

“No, gracias, así estoy bien”

“De acuerdo, así que… cuéntanos acerca de ti”

“Bueno, estudié fotografía en la Universidad de Nebraska-Lincoln, he trabajado como fotógrafa paisajista, me contrataron para un evento llamado ‘Nickelodeon Kids' Choice Awards’ y actualmente estoy en una empresa llamada “étonnant éclairage photographie””

Un señor como te unos treinta y tantos me interrumpió. “Su acento es perfecto, ¿qué idiomas habla?” tenía un folder con lo que creía era mi curriculum, donde claramente venían especificados los idiomas pero tenía que decirlo aún así porque me lo estaba preguntando.

“Inglés al 100%, francés al 85%, hablo y escribo italiano y traduzco ruso.”

“Nos diste algunas fotografías en tu curriculum pero ¿traes más?” esta vez habló otra chica, quien bebía café y parecía haberlo derramado en su blusa.

“Sí, aquí están” saqué un folder grueso con varias fotografías de todo tipo, las repartí y se las pasé para que todos las vieran.

“Esta me gusta” la volteó para mostrarla. Era de un chico que había llamado mi atención el otro día mientras paseaba por Central Park, estaba por anochecer y el cielo tenía diferentes coloraciones entre azul, morado y anaranjado, el chico estaba de perfil, mirando hacia el lago. Creo que no se dio cuenta cuando tomé la foto.

“Es buena” concordó la chica con el café derramado.

Un señor que hasta ahora no había hablado, lo hizo: “De acuerdo, nosotros te llamamos, muchas gracias por venir.” «¿Qué? ¿Eso es todo?» juntaron de nuevo todas mis fotografías y me las entregaron, excepto la del chico en el lago.

“¿Puedo quedarme con esta?”

“Claro” asentí. “Gracias, hasta luego.” Nos despedimos y salí un tanto nerviosa de la oficina.
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HOLI. ♥ ¿Les está gustando la historia? Espero que sí. Gracias por los leídos, votos y comentarios. Les dejo la ropa de Kate en multimedia. -Laur aka Mrs. Espinosa. 

Cold Hearted {J. Gilinsky}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora