Capitulo 22

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Es una tranquila mañana en Orario

¡¡¡¡¡¿QUEE?!!!!!

Bueno, casi tranquila

Nos vamos al antiguo hogar de la familia Apolo, ahora hogar de la familia de la Luna Hogareña, la renombrada como mansión chimenea 

Nos vamos al antiguo hogar de la familia Apolo, ahora hogar de la familia de la Luna Hogareña, la renombrada como mansión chimenea 

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Pero nos dirigimos a la habitación de cierto albino el cual se despierta por el fuerte grito que despertó a mas de uno ese día

Bell: ¿Quién grita tan temprano?- murmuro quejándose un poco sintiendo un pequeño dolor en la cabeza mientras se sobaba los ojos intentando levantarse de la cama pero no pudo

Bell: ¿Eh?- se pregunto confundido sacando las sabanas mostrando a unas Hestia y Artemisa dormidas encima de el- ¿diosas?

Hestia: Mmm Bell- dijo entre sueños mientras apretaba su agarre en el pecho del albino

Artemisa: Orión, no me lo quites Hestia- murmuro también entre sueños haciendo pucheros mientras se aferraba al torso del albino

Bell permaneció inperturbado, ya se había acostumbrado a que sus diosas se colaran en su cama mientras dormía en la iglesia, pero ahora que cada miembro tenia su propia habitación pensó que sus diosas dormirían en sus propias camas, pero la verdad es que no se quejaba

Bell: (No creo poder quedarme dormido)- pensó mientras con agilidad lograba soltarse del agarre de sus diosas donde ahora tanto Hestia como Artemisa estaban abrazadas pensando que aun estaban agarrando al albino sin saber que se estaban abrazando la una a la otra

Bell: (Duerman bien diosas)- pensó mientras cerraba con cuidado la puerta de su habitación y se retiraba a la salida- necesito aire fresco

Con eso dicho salió de la mansión sin notar a ciertas personas dormidas en los sillones de la sala

El albino camino a paso lento, no tenia nada que hacer y no tenia prisa por regresar a la mansión pues sabia que su familia necesitaba descansar después del día de ayer

Pero conforme el albino siguió avanzando empezó a incomodarse debido a varios factores, uno eran las miradas y murmullos de las personas, todo normal sabiendo que su familia se hizo una reputación después de ganar contra una familia que los superaba once a uno en cantidad, pero lo que realmente lo incomodo eran los guiños y coqueteos de las mujeres

Si como lo oyes, ahora mismo poco mas de la mitad de las mujeres de la ciudad se habían interesado en el albino

Bell: (Mi instinto me dice que no mire atrás, ni al frente.... ni a la derecha o izquierda)- pensó siendo el objetivo de miradas depredadoras de varias mujeres de su edad o mayores, muy mayores

Bell: (Pero también me dice que ... ¡CORRA!)

Con eso en mente salió corriendo mientras una turba de mujeres lo perseguía

Danmachi: Viaje al PasadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora