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El silencio reinaba en la Sala de los Menesteres, con los presentes aun intentando procesar toda la información que les habían soltado de golpe

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El silencio reinaba en la Sala de los Menesteres, con los presentes aun intentando procesar toda la información que les habían soltado de golpe. Viajeros en el tiempo, hijos del futuro, el hecho de que Draco Malfoy y Harry Potter terminaran juntos... Todo parecía sacado de una novela absurda.

James suspiró, sintiendo el peso de las miradas de su familia y sus tíos del pasado sobre él. No podía quedarse sentado, así que se puso de pie y se aclaró la garganta.

—Está bien, yo seré el primero —declaró, con su característica seguridad. Pero antes de continuar, sacó su varita y murmuró un hechizo. La ligera capa de glamour que cubría su apariencia desapareció casi al instante.

Los del pasado observaron fascinados cómo la apariencia de James cambiaba. Su cabello negro azabache, tan similar al de Harry, se transformó en un rubio un poco más oscuro que el de Draco. Sus ojos verdes brillantes adquirieron reflejos plateados, dándole un aspecto más etéreo. Su piel, antes ligeramente bronceada, se aclaró, y sus facciones se afinaron un poco más, recordando a la aristocracia Malfoy.

La sorpresa se convirtió en incredulidad cuando sus mentes empezaron a hacer conexiones.

James Lucius Malfoy Potter era la viva imagen de lo que resultaría si Lucius Malfoy y James Potter hubieran tenido un hijo.

Ron sintió que el mundo se tambaleaba. Hermione miró de reojo a Draco y Harry, cuya expresión era una mezcla de shock y confusión. Blaise cruzó los brazos con una ceja levantada, evaluando la situación. Theo simplemente chasqueó la lengua, como si ya hubiera anticipado todo eso.

—Una extraña combinación, ¿no creen? —comentó Draconis con diversión, rompiendo el silencio.

—¡Ahg, por Merlín, Draconis, cállate! —se quejó James, lanzándole una mirada fulminante a su hermana.

La aludida solo hizo un gesto de cerrar la boca con un imaginario cierre y luego se encogió de hombros, mirando a su hermano con una sonrisa burlona. James suspiró con resignación y miró de frente a los presentes, listo para continuar.

—Me llamo James Lucius Malfoy Potter —comenzó con voz firme—. Soy el primogénito de Draco y Harry Malfoy, Potter de soltero.

Las reacciones fueron inmediatas. Harry se puso tan rojo como el cabello de los Weasley. Draco parecía que había olvidado cómo respirar. Hermione ajustó su coleta con interés, Ron frunció el ceño en una expresión que gritaba esto es una locura, y Pansy parecía a punto de reírse.

James ignoró las miradas de sus padres jóvenes y prosiguió con su presentación.

—Tengo 14 años y acabo de terminar mi cuarto año en Hogwarts —dijo con una sonrisa al recordar todo lo que había vivido en ese tiempo—. Juego al Quidditch como buscador para mi casa, Gryffindor.

Harry parpadeó sorprendido y esbozó una sonrisa de orgullo. Draco, en cambio, rodó los ojos, claramente no muy impresionado.

—La verdad, eso es bastante obvio por la túnica —señaló el rubio mayor con tono sarcástico.

𝘈𝘤𝘤𝘪𝘥𝘦𝘯𝘵𝘦 ✧ 𝘋𝘳𝘢𝘳𝘳𝘺Donde viven las historias. Descúbrelo ahora