Nick ha lidiado con tantos wesen que realmente no ha pensado en contarlos, pero también ha brindado ayuda y dio esperanza, se volvió un brillo, una luz para algunos y modificó una forma de vida basada en el miedo e historias del pasado manchadas de rojo, le dio un nuevo significado a la naturaleza de un Grimm.
Monroe por otro lado dejo una huella en la historia y olvidó sus prejuicios inculcados en su infancia para dar paso a una era de tolerancia que parecía ir extrañamente lenta, pero avanzando seguro.
Ambos volaron entre la incertidumbre de un futuro incierto, con los corazones acelerados y sus cuerpos temblorosos, los pensamientos revueltos y un amor extraño, tan dulce como el azúcar, como una rama gruesa llena de bonitas flores.
Nunca lo imaginaron así, llenos de admiración por el otro, a veces suena exagerado pero así es como es, dan un paso a pie o aceleran montados en bicicleta, en un tren o un auto, bajan por pendientes inclinadas mientras sienten el aire en sus caras, la adrenalina de toda una vida agitada.
Nick piensa que sus pensamientos son rápidos, tanto que procesar, como las manecillas de un reloj funcionando mal, afortunadamente tiene al mejor relojero para que lo arregle, entonces todo está bien, todo es hermoso como los atardeceres que mueren y nacen sin cansancio.
Los días pasan, las semanas, los meses, pronto serán doce, se han mudado juntos, se abrazan al dormir, se besan y son cotidianos mientras su amor relucen como la perla más grande del mundo.
—¿Irás vestido así?
—¿Tiene algo de malo?
—No, no, creo que se ve tan malditamente bien que tendré que arrestarte
...
—Le compré un muñeco a Kelly
—¿A sí?
—Creo que le gusta, Nick
—Le gusta todo lo que tú le regalas, si le dieras un limón lloraría cuando Adalind se lo quite, él te quiere
...
—Oye Nick ¿Qué deberíamos regalarle a Rosally por su cumpleaños?
—¿Zapatos? A las chicas les gustan las zapatillas
—Tal vez, pero quiero que sea más especial, ya que ha tenido la cortesía de invitarnos a su fiesta
—¿Esencia de duende o algo así?
—Definitivamente no te dejare elegir el regalo
...
—No confío en los ascensores ni en los aviones
—¿Porque no Monroe?
—No estoy seguro tal vez soy paranoico
...
Ha vivido tanto, han nadado en la piscina de los malos días y los perdones, creciendo para bien mientras se vuelven más unidos, han retratado su devoción por el otro en las paredes secretas de su casa, en la madera de sus pisos, en lo suave de sus alfombras, en el amor que le tienen a su pez mascota, en sus discusiones absurdas, en todo lo que al final del día los lleva a volverse uno fundidos entre caricias.
Las sombras de aferran épicas sobre sus espaldas como doseles negros, pero saben cómo escapar de ello, siempre podrán hacerlo juntos, así como lo han hecho siempre.
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30 Palabras (Nickroe)
RandomUna palabra específica implícita en pequeños drabbles sobre la pareja Nickroe
