Capítulo 26

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Me quería morir... no eso era una subestimación de cómo me sentía. Nunca pensé sentirme tan avergonzado. No solo conseguí que mi familia se enojara conmigo, sino que también coloqué a mi dulce Jungkook en una situación comprometedora.

A pesar que sabía lo enojados que se habían puesto algunos, esta mañana, quise tomarme el riesgo de "jugar" con Jungkook en el restaurante para ver si podía romper su siempre rígida fachada.

Me quedé sentado en mi lugar sin atreverme siquiera a respirar muy alto, mis ojos estaban fijos en los labios de todos que se movían a prisa, pero sin emitir sonido. Joo Won les respondía de igual manera y Jungkook tenía el ceño fruncido.

Siempre me ha molestado que tengan este tipo de "conversaciones" donde yo nunca me entero de nada.

Al parecer llegó un momento en que dijeron algo que molestó a Jungkook, porque él se levantó muy airado y me miró.

—Nos vamos Jimin—dijo entre dientes y llegó a mi lado tratando de mantener su faceta humana.

—Jungkook, hijo. — dijo Hye Sun con mucho sentimiento en la voz, él solo negó con la cabeza.

—Solo regresaremos a casa, mamá. No tomaré ninguna decisión sin antes haber hablado con Jimin—trató de hacer que sus palabras fuera menos hostiles que lo que reflejaba su rostro.

Hye, se levantó al mismo tiempo que yo y me abrazó con ternura. Yo no entendía lo que estaba pasando, pero algo me decía que no era el momento de preguntar.

Jungkook, tomó mi mano y me guio fuera del restaurante, a través de las desoladas calles de Gimhae. De pronto se detuvo en seco y se inclinó.

—Sube—fue todo lo que dijo, todo su cuerpo emanaba enojo, que por el tono de su voz estaba a punto de estallar.

Me subí en su espalda sin demorar, no me gustaba verlo así. Se puso a correr en cuanto se aseguró que estuviera bien sujeto. Nunca antes había corrido tan rápido conmigo en su espalda. Parecía que estaba dejando salir su rabia a través de la velocidad. Iba tan rápido que yo no podía ver a donde nos dirigíamos, todo por donde pasábamos era un borrón. De pronto empezó a aminorar la velocidad, hasta que se detuvo en nuestro claro. Me deje caer de su espalda, perdiendo el equilibrio por lo entumecido que tenía las piernas. Jungkook empezó a caminar de un lado a otro a mucha velocidad, giraba cuando llegaba al borde del bosque y regresaba tan rápido que no podía estar seguro si iba o venia.

Un nudo se formó en mi garganta al saber que era mi culpa. Todo lo que había pasado era mi culpa.

—Lo siento—un sollozo salió estrangulado de mi garganta y Jungkook estuvo a mi lado en un parpadeo.

En cuanto me tomó en brazos, rompí a llorar.

—Shhh, Jimin. Lamento haberte asustado—su voz era triste— sabes que nunca te haría daño, ¿verdad? —yo asentí. Nunca podría tenerle miedo. No había persona en el mundo que me hiciera sentir más seguro que él.

—Lamento, el lio que cause—mi voz era muy pequeña, casi tanto como me sentía en estos momentos.

—Ellos no tienen derecho a meterse en nuestras vidas. Yo soy quien lamenta, que hayas tenido que presenciar todo eso—acarició mis cabellos.

—No te preocupes, no me enteré de nada—traté de sonar alegre pero no podía. — ¿Nos vamos a ir nosotros solos? ¿Vamos a dejar a la familia? —susurré y él suspiró pesadamente.

—No lo sé... lo que les dije fue en un momento de rabia—miró al cielo donde no se veía una sola estrella, la única luz era proveniente de la luna.

El corazón de Jeon Jungkook - KookminHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora