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Por más que intento quedarse con sus amigos en algún punto había tenido que salir de la pista y tristemente parecía ser que todos tenían algo que hacer. Al final se quedó con Sunghoon hasta las diez de la noche que fue el momento en que este lo despidió diciendo que se largara a su departamento. No pudo hacer más que obedecer.

Ahora eran las once de la noche, había llegado a su departamento y había entrado a ducharse al instante, ya había comido en casa de Sunghoon así que solo se preparo un te luego de la ducha, organizo su tarea ya hecha e incluso intento mirar por la ventana para despejar su mente, pero el muro de ladrillos que daba con esta no era para nada atractivo.

Su celular y la nota estaban sobre la pequeña mesita gritándole por un poco de atención.

Suspiro llevando su mano a su frente ¿Qué se suponía que hiciera? ¿Agregar a Choi? ¿Decirle que fuese a su lugar? ¿Para qué? ¿Para hablar? ¿Para tener sexo?

Era inútil, era innecesario volver a hablar de eso, sin embargo, ahí estaba de rodillas frente a su mesa asegurándose de colocar el numero correctamente. Tomo una respiración cuando guardo el contacto como Choi, era tonto, también era su apellido, pero bueno. Fue hacia los mensajes para hacerle saber que ya lo había agendado.

"Choi"

Hey, Choi.

Bloqueo su celular y se dispuso mirar hacia las notas que tenia pegadas en la pared mientras esperaba, ya eran viejas, tenia que quitarlas de ahí y... Llegó un nuevo mensaje. Tomo el celular al instante y abrió el mensaje.

"Choi"

¿Las 11 de la noche? Es un poco tarde.

Mándame tu dirección.

Frunció el ceño ante eso, pero de todos modos le envió su ubicación al peli rosa, quizás querría ir a su lugar a crear un acuerdo sobre no decir nada de lo que había pasado y el estaba de acuerdo, sería una gran vergüenza que alguien supiera lo que hicieron, alguien en especifico algunos de sus compañeros. El menor le envió un emoji a lo que frunció el ceño molesto, odiaba esas cositas.

De todos modos, solo le quedo esperar, se cruzo de piernas intentando pensar de hablarían de eso sin que resultara incomodo, pero luego se recordó tomar unas cuantas respiraciones y hacerlo casual, era Choi Yeonjun así que no debía ser un poco agresivo de por ley. Se mantuvo tan absorto en sus pensamientos que se asusto bastante cuando la puerta de su dormitorio fue tocada. Tomo una respiración poniéndose de pie y cuando se vio asimismo casi corriendo para abrirle la puerta se detuvo y regreso tres pasos para luego caminar, cuando escucho que la puerta fue tocada con mas fuerza sonrió y abrió.

- ¿Por qué tardas tanto?

-Son mas de las once, tengo vecinos no deberías tocar la puerta de esa manera- se cruzo de brazos dejándolo pasar.

-Creí que te habías dormido- respondió encogiéndose de hombros.

Yeonjun entro y miro su lugar con detenimiento, no sabia si los rumores eran ciertos pero había escuchado que la familia de Yeonjun era adinerada así que se suponía que el peli rosa definitivamente vivía en un mejor lugar que el suyo, el dormitorio de Beomgyu era de un solo piso, la única puerta era la del baño y habían tres escalones que dejaban saber cuál era la habitación y cual la sala, en la esquina estaba la cocina y el desastre de sus apuntes mas sus diferentes patines hacia que todo se viera incluso más pequeño.

-Choi, yo realmente...- Yeonjun lo miro y luego quito su chaqueta antes de girarse y caminar hacia su cama y sentarse ahí - ¿Qué estás haciendo? - pregunto con cautela.

Enemies On Ice (YeonGyu)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora