- Que hizo que!
- lo que escuchaste hija.
- haber si he entendido bien, me estás diciendo que la loca esa a atacado Piltover, matado a vigilantes y robado una súper piedra mágica?
- es un resumen pero si, y no está loca.
- aah, no y por qué cojones habla sola?
- Jinx a sufrido mucho es normal que sea así hija.
- y yo no he sufrido papá?, yo no sufrió?, por qué la protege tanto?
- ella necesita más ayuda que tú _.
- es verdad yo no necesito ayuda, así que puedo hacer lo que quiera.
Digo y salgo de allí.
- _!, _! Donde vas! Que vas a hacer!
- dejar las cosas claras de una vez!
No tarde en encontrar a Jinx.
- Jinx!
- esa soy yo!, que quieres?
Me río un poco y empezó a andar despacio hasta que me pongo frente a ella, Jinx está sentada en una silla así que tiene que levantar la vista para verme.
- vamos a hablar.
- bien adelante.
- que te dicen las voces de tu cabeza Jinx?
- yo- yo no tengo voce, que dices?!
- a mi no me mientas bombitas, que mierda te están diciendo ahora?
- nada.
- bien si no es por las buenas, pues vamos a sacar la información por las malas.
Sacó una cuchilla y se la pongo en el cuello.
- hablas o te obligaré a hacerlo.
- jeje! Valla que situación más tensa eh?
- que?
Jinx solo se ríe y es cuando me doy cuenta de lo que está pasando por su cabeza, a caso ella... Ooh no, no, no, que mente tiene, esta loca.
- joder, como puedes estar así en una situación, habla! que mierda te dicen?
- quieres saberlo de verdad _?
- Sii! Si no estaría aquí.
- que te bese.
- que?!
- eso es lo que me han dicho, sabes...
Dice mientas se levanta, eso me a pillado desprevenida y me di cuenta que ya no tenía la cuchilla en su cuello.
- las voces me decían siempre que tú eras mejor que yo, y sobretodo me decían que te odiara por ello, por eso soy así contigo, por eso te digo lo que más te duele, que Silco me prefiere a mí antes que a ti, lo digo para verte débil, verte igual que yo, rota y dolorida, para poder estar a tu nivel.
Yo suelto una risa, pero no digo nada así que la sigue.
- pero cada vez que hago algo así te veo que remontas, que sigues adelante como si nada, vas a las misiones y me quedo empanada viéndote pelar, saltar por los tejados de esta ciudad, entonces me di cuenta...
Jinx se para junto frente mía, y yo me tenso al instante.
- me hacen odiarte por qué sabes que tú serás mi debilidad.
- que? Que tratas de decir con debilidad?
- me gustas_, es eso me gutas.
Me empiezo a reír y parezco más loca que ella.
- dime que es coñá.
- no, no lo es_
- me odias Jinx, te odio, nos odiamos, esto no puede ser.
- piénsalo, sabes que tú también me odias por algo y no es por buscar la atención de tu padre.
- como?
- sabes perfectamente que incluso antes de que yo llegara el té ignoraba, y tú a él, sabias a la perfección que el solo se centraba en una cosa.
- Vander.
- exacto, y no peleas ahora por el, peleas por mi, por qué sabes qué prefieres que yo te de la atención a ti antes que a tu padre.
Me quedo en silencio, Jinx a conseguido encontrar ese sentimiento que tenía guardado en lo más profundo de mi, nadie lo sabía, cómo se enteró?
- como lo averiguaste?
- por qué en realidad somos iguales, yo soy así con Silco para buscar tu atención y si la única que puedo obtener es enfadarte es lo que haré.
- joder Jinx.
- que?
Y sin decir ni una palabra más agarro su cara y junto sus labios con los míos, ella al momento sigue el beso, no sabía que era tan buena besadora y tampoco sabía que con un beso podía volverme adicta a ellos.
Han pasado tres meses desde aquel día y Jinx y yo hemos empezado una relación, pero secreta, delante de la gente nos odiamos pero después, nos besamos y nos abrazamos con todo el amor que nos podemos dar.
Estoy en la ''habitación'' de Jinx, pero al pereces ella no está, así que empiezo a investigar lo que tiene en la mesa hasta que encuentro algo brillante que me llama la atención, que es esto?
- no podías estarte quieta verdad amor?
- Jinx! Digo mientras me doy la vuelta.
- lo has visto?
- nup.
- bien pues cierra los ojos, quería dártelo cuando hiciéramos cuatro meses pero te has adelantado.
Hago caso cierro los ojos, Jinx agarra algo de la mesa y se sitúa detrás mía y pasa sus manos por delante mía y como no, ella aprovecha para tocar más de lo que debe.
- eso no vale bombitas.
- solo estoy tocando lo que es mío.
Tras colocar algo en mi cuello ella pega un salgo y me da un espejo, y al verme veo en mi cuello un collar precioso, con un pequeño brillo.
- te gusta?
- me encanta.
Jinx sonríe y en un segundo ya me está besando, pero entre medio del beso hablo.
- te quiero. Le digo en susurro.
Noto como ella sonríe en mis labios y dice.
- te amo.
