💕Dedicado a ti que sigues a mi lado.💕
El tenue zumbido del motor en marcha y la tranquilidad rota ocasionalmente por el paso de los escasos vehículos que circulaban por la carretera que se extendía frente a sus ojos, estaban logrando arrullar a Adriana. Sin perder oportunidad, posaba de vez en cuando su cabeza en el hombro de Daniel en tanto este conducía. Adoraba su compañía que en ese momento se le antojaba el mismo cielo.
Tres días atrás le habían dado el alta del hospital y como a Daniel todavía le quedaban un par de permiso en su trabajo, le rogó incansablemente para que salieran de viaje a algo cerca donde pudieran estar tranquilos. El destino elegido fue Mazamitla, Adriana guardaba desde hacía muchos años el deseo de visitar el paradisíaco lugar y sus famosas cabañas junto a su esposo, por lo que no aceptó los argumentos de él en contra.—Sigo pensando que este viaje no fue buena idea, acabas de salir del hospital. Es mejor para ti descansar en casa.
—He descansado suficiente y lo seguiré haciendo, pero en un mejor lugar y contigo.
Daniel sonrió con condescendencia. Le encantaba verla tan relajada, sobre todo después de lo ocurrido y pese a que la idea de alejarse de hospitales y médicos lo mantenía intranquilo.
Antes de llegar a la ubicación de la cabaña que habían reservado, pasaron a realizar algunas compras para tener alimento y bebida que les permitiera pasar la noche que iban a hospedarse en el lugar. Llegaron ahí poco antes de las tres de la tarde, luego de comer en un restaurante del poblado.El paisaje serrano que los recibió era apacible y hermoso, rodeado de flora compuesta por pinos de varias especies, junto a Tepehuaje, huizache, mezquite, y mucho más que delimitaban un lago a espaldas de la cabaña. El verdor bañado en rayos de cálido sol y el aire puro que se respiraba, fueron un calmante instantáneo para ambos.
A eso se le sumó que la cabaña era de lo más acogedora, con alto techo de madera cuyas vigas expuestas daban un toque rústico. El suelo era de piedra decorativa, al igual que los ladrillos rojos y blancos que formaban las paredes. La enorme cama estaba frente a un ventanal que ocupaba toda una pared y por el cual entraba de lleno la luz solar de la tarde. Al fondo, tenía una pequeña sala de estar frente a la chimenea, enseguida de la cual se encontraban dispuestos los troncos para que pudiera ser encendida. Lo mejor era el enorme jacuzzi de forma cuadrangular y brillante azulejo blanco que descubrieron en el baño.
Apenas estuvieron en su alojamiento, Daniel soltó un poco sus dudas, quería enfocarse en disfrutar esos momentos que a punto estuvieron de serles arrebatados.—Entremos. ¿Quieres? —le pidió Adriana tras permanecer un largo rato charlando mientras contemplaban el atardecer los dos sentados en las sillas de la mesa que se encontraba en la terraza. Con el día, se fue la temperatura cálida y empezaba a tener frío.
Para Daniel sus deseos ese día eran mandatos que obedecer, así que recogió las tazas en las que habían bebido té y los empaques de galletas que quedaron en la mesa junto a los restos de fruta consumidas. Mientras él cerraba las persianas de rollo sobre el enorme ventanal y la puerta también de vidrio montado en un marco de madera, Adriana se dirigió al baño. Antes de salir había dejado abierta la llave para que el jacuzzi se llenara de agua caliente y fue a comprobar que la temperatura fuera adecuada para darse un baño. Al ver que lo era, comenzó a quitarse las prendas una a una y entró. Como no la vio salir, Daniel fue tras sus pasos preocupado de que se estuviera sintiendo mal.
—¿Quieres acompañarme? —su gesto seductor y ver su anatomía de la cintura para arriba escurriendo agua en tanto el resto era cubierto por esta le resultó demasiado tentador, así que la imitó sonriendo y comenzó a deshacerse de su propia ropa.
—Es imposible negarse viéndote así —dijo terminando de desvestirse.
Adriana lo contempló embelesada, lo que ese hombre provocaba en ella era más que deseo que puede saciarse, se parecía más a una ardiente necesidad de sentirlo cerca cada día por el resto de su vida. De inmediato, se acercó a él una vez que estuvo dentro y se puso a horcajadas sobre sus piernas.
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Bajo las cenizas©️ [Finalizada]
AcakAdriana sufre la peor decepción de su vida al descubrir la infidelidad de su esposo en vísperas de su séptimo aniversario de bodas. Destrozada y sin buscar mayor explicación, decide alejarse de él y romper cualquier vínculo que los unía mientras luc...