VEINTICUATRO

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Pov narrador

Al día siguiente hinata se despertó temprano a hacer su rutina de las mañanas, que era correr un poco, al regresar se ducho y desayuno algo rapido pues casi llegaba kageyama, termino y guardo sus cosas a tiempo, fue a abrir y sonrió levemente.

"Hola kageyama, ya podemos irnos" sonreia cerrando la puerta, kageyama aprovecho para besarlo.

Kageyama repitió el beso de la noche anterior, pero esta vez mucho mas hambriento, desfajó un poco la camisa del menor pero este se separo avergonzado.

"Buenos días... hinata" decia agitado por el beso.

Pov hinata

El beso me habia sorprendido debido a que no lo esperaba, me acomode mi camisa y mi ropa, tome mi bicicleta, me monte en esta y nos fuimos a la escuela, reia mientras kageyama intentaba ir a mi ritmo. Llegamos a tiempo  nos fuimos al salón y al entrar senti que me tomaron la cintura, vu a tsukishima de inmediato.

"Mi turno gran rey..." decia el más alto.
"Bien, pero no creo que la tengas fácil ¿verdad hinata?..." mi guiñó el ojo y me avergonce.

Este se fue a su lugar, tsukishima me entregó unas galletas y le agradecí sonriendo, me llevo a sentar, luego se fue a su lugar sin decir nada, cada vez competian mas entre si y empezaba a asustarme.

Pov tsukishima

Estaba seguro que le ganaría al gran rey, y tenia un plan, habia pedido con antelación permiso a la madre del pelinaranja para que este saliendo de clases fuera a mi casa, para eso tuve que prometer varias cosas, una de ellas era qué tenia que llevarlo a casa antes de las 12.
Pasaron las horas y en el almuerzo fuimos a el jardín a comer, me sente a su lado era la primera vez que estábamos a solas, lo mire con una leve sonrisa, tomaba su mano mientras comíamos.

"Quiero tener una cita, hable con tu madre y me dio permiso mi amor... digo hinata" Mi rostro se ponía rojo.
"E-esta bien... que me llames asi" Dijo hinata mientras sonreua avergonzado.
"B-bien entonces saliendo del entrenamiento nos vamos"

Era un ambiente lindo y tranquilo, bese sus mejillas, comimos las galletas qué le traje, era demasiado bueno, podía llamarlo por un apelativo cariñoso.

Amor o probabilidad Donde viven las historias. Descúbrelo ahora