Sin decir una palabra más saque mi cuaderno y me puse a organizar mi escritorio, tan solo faltaban 5 minutos para que empezase la primera clase de este ajetreado día y yo estaba de los nervios, aunque un poco más relajada que antes. La clase transcurrió más o menos tranquila, el profesor, un joven de unos 27 años, dio una clase descuidada, aunque abarcó mucho temario, ¡como siguiesemos así íbamos a acabar el libro antes de que acabase el primer semestre!. En cuanto el profesor salió del aula, todos se levantaron de su sitio y corrieron hacia la puerta como si estuviesen regalando algo al otro lado de ella. Yo, como siempre, recogí mis cosas despacio y me dirigí a la salida cuando noté que un brazo me agarraba. Al darme la vuelta me di cuenta de que era el chico con el que había estado sentada en clase, Zayn me parece que se llamaba.
+ ei chica, ¿cual es tu siguiente clase?
- Religión creo - sonreí de medio lado-.
+ bua! Esa es una tontería de clase, el profesor es un panoli y nada más que te hace hacer reflexiones sobre tus pensamientos y la vida de dios, vamos, una pesadilla. ¿ porque no te vienes a tomar algo con mis colegas y conmigo?
- ummm, muy encantador - contesté-, pero prefiero asistir a todas mis clases el primer día, ya sabes, para causar buena impresión - dije en tono burlón-.
+ vale, lo que quieras don niña perfecta, sabes que estamos en la cafetería, por si el profesor te aburre y eso, ya sabes que conmigo estarías más entretenida.
- Vale si, lo que tu digas. Bueno, me voy que llego tarde.
Mientras me dirigía por el pasillo a la aula de religión me quedé pensando en aquel encantador chico que de ojos caramelo que, bueno, me caia más o menos bien a pesar de no importarle lo más mínimo las clases.
"Aula de religión, 1er grado" - leí en un letrero amarillo- creo que es aquí pensé. Al entrar todo el mundo estaba sentado en su sitio y tan sólo quedaban 2 minutos para que empezase la clase. Cuando un señor mayor, de unos 63 años entró por la puerta todo el mundo se calló y le saludo como "Don Rodrigo". La clase transcurrió tranquila, por lo que llevaba las clases de la universidad tampoco eran tan duras, aunque claro, este era solo el principio.
Al salir de aquella clase tenía 20 minutos de descanso, o como le solía llamar yo "el recreo" - que infantil, pensé-. No sabía que hacer, asique decidí ir a buscar a Zayn, que con suerte, todavía seguiría en la cafetería. Y no me equivocaba, al doblar la esquina vi a Zayn con otros 4 chicos sentado alrededor de una mesa tomando un refresco.
- Hola! - les dije con la vocecilla más dulce del mundo-
+ Hola - respondieron todos al unísono-
+ Mirar, os voy a presentar a una amiga, se llama Maria, y este es su primer día aquí.
+ Hola Maria, volvieron a responder todos
Un chico rubio, de más o menos 1'70 de estatura y ojos azules se acercó a mí y me dió dos besos.
+ Hola soy Niall, encantado - dijo con una vocecilla muy dulce-
- Haha encantada - dije con una voz más dulce aún que la suya-.
Cuando me quise dar cuenta ya llevaba 15 minutos hablando con Zayn y sus amigos, y con un poco de prisa me despedí de ellos, y con la compañía de Zayn, me dirigi a mi próxima clase, Álgebra.
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