Día 7

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Huening Kai hablaba con Hyunjin, agradeciéndole la cortesía que había tenido con él de llevarlo hasta su trabajo, alejándose de toda la multitud que poco a poco le comenzaba a sofocar.
Hyunjin no dejaba de sonreírle y coquetearle de muchas formas como al cepillar su cabello frente a él, mirarle de forma galante y tocar su hombro o halagarlo. Todo ello pasaba desapercibido para Kai, quien solo reía ajeno a las verdaderas intenciones de Hyunjin, quien con mirada encantadora logró hacer suspirar a varias chicas que ahí se encontraban.
Hyunjin estaba más que interesado en Huening, pero lamentablemente los gustos de Kai no eran las personas que tuvieran algo entre sus piernas, con voz varonil, o pelo largo.
Él lo que buscaba eran chicas lindas que fuesen tiernas y lo aceptaran tal y como es.
Lamentablemente para Kai es que no había nadie del bando femenino que lo viera bien y lo quisiese tal y como es.

A unos metros de ellos se hallaba Jake quien miraba a las chicas que miraban embelesadas a Hyunjin fastidiado y solo bufaba molesto, maldiciendo a todo.
Soobin ignoró todo lo que pasaba con respecto a Kai y prefirió enfocarse en su trabajo.
Atendió a dos mesas y el sujeto rubio aún seguía platicando con Kai, cosa que de cierta forma le incomodó. Trataba de ignorarlos, pero algo dentro de él no le dejaba en paz. Por ello con pasos rápidos caminó hasta ellos mientras llevaba la orden de una mesa.

—Disculpen interrumpirlos pero creo que ya es tiempo de que Kai comience a trabajar más y platicar menos—. Dijo serio para seguido darse la vuelta e ir a la mesa donde llevaba el pedido.

Hyunjin miraba con ceño fruncido a aquel mesero que anteriormente se había acercado a ellos, negó con su cabeza y giro hacia Kai quien miraba a aquel mesero pensativo y de cierta forma ello no le gustó.

—Oye, ¿te parece que en tu descanso te lleve a comer?—. Le habló con una sonrisa.

—No te preocupes, gracias—. Negó amablemente. Borrando todo rastro de la sonrisa contraria.

—Entonces cuando salgas ¿te puedo llevar a casa?—. Le preguntó esperanzado y justo cuando Kai iba a responder, una tercera voz se hizo presente.

—Eso no hace falta--. Ambos chicos voltearon. Allando al responsable de aquella voz. Sorprendiendo en especial a Kai debido a aquel acto por parte de Soobin, quien le dió una rápida mirada para seguido encarar a Hyunjin. —Yo lo llevaré a casa así que no te preocupes amigo—. Sonrió mostrando su perfecta dentadura. Solo siendo una sonrisa llena de falsedad que pasó desapercibida para Kai.
Hyunjin lo fulminó con la mirada para seguido dirigirse a Kai.

—Bueno, entonces nos vemos pronto Kai—. Le sonrió dulcemente para seguido girarse, ignorando a Soobin y caminar hasta la salida.

Kai miraba a Soobin con ceño fruncido mientras él le miraba sin decir nada.

—¿Desde cuando eres mi chofer personal?—. Preguntó cruzándose de brazos.

—Recuerda que te debo una—. Dijo menos serio mientras se aseguraba de nuevo de su mandíl.

Kai sonrió mientras miraba a Soobin divertido.

—Entonces éste día serás mi conductor. Está bien por mí pero tendrás que usar gorra y cantar todo el camino. Y te llamaré Jaime—. Dijo burlonamente. Mientras Soobin rodaba los ojos.

—Ya mejor ve a trabajar malvavisco—. Le dijo mientras Kai asentía sonriente y pasaba a su lado.

—Está bien Jaime--. Se burló para seguido ir hasta la barra.

Soobin sonrió mientras miraba a Huening ir hasta la barra. Con un suspiró volvió a concentrarse en su trabajo.

Durante pasó el tiempo hubo un espacio en el cual solo atendían a una mesa y por ello estaban en la barra esperando a que llegaran más clientes.

¿𝗕𝗲𝗻𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 o 𝗺𝗮𝗹𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻? - Sookai Donde viven las historias. Descúbrelo ahora