Capítulo 6

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El sábado en la mañana, estaba Stiles alistando las cosas de Mike y las suyas para la salida. Lo hacía desde temprano, pues, Derek le había mensajeado por la noche, que él se encargaría de buscarlos. Así que debía mantener todo listo, de esa manera no se le olvidaría nada, cuando llegara Derek. Stiles, estaba seguro de que la presencia de su pequeño le ayudaría a no decir una bobería.

Eran las diez de la mañana, cuando el timbre sonó. Stiles se levantó del sillón y fue a abrir la puerta, siendo que detrás de ella se halla un sonriente Derek. Totalmente diferente al hombre de las visitas, su ropa se hallaba informal y le hacía lucir más atractivo de lo que era.

Demasiado atractivo —piensa Stiles—. Jodidamente atractivo.

Era extraño. ninguno de los dos se deja de analizar, se notaba el esfuerzo de ambos para que el otro notara el cambio. Un sonrojo se extendió en los pómulos de ambos.

—Buenos días, Stiles —dijo Derek sin dejar de observar al mencionado.

A Derek le gustaba aquel overol jeans, el cual dejaba uno de los tirantes colgar, obteniendo como vista la frase que estaba impresa en el suéter. Jedí Máster

Derek deseaba ver a Mike, lo poco que conocía a Stiles, sabía que le gustaba combinarse con el pequeño.

—Hola Derek, deja y busco a Mike —sonrió, dejando que entrara.

Derek observo como Stiles de dirigía a las habitaciones, así que se quedó en la sala para esperar. Su mirada recayó en un collage de fotos que decoraba el mueble de la televisión.

Eran de ellos dos. Stiles y Mike, ambos sonriendo, a Derek le gustaría saber cuál fue el método empleado por el doncel, para que el pequeño sonriera. En otra Stiles sostenía a Mike y besaba su mejilla.

No pudo evitar pensar, ver en aquella imagen. Estar con ellos en la foto y sonreír a su lado. Derek soltó un suspiro por sus pensamientos, aun no podía hacerse ilusiones y que todo acabara mal. Eso jamás, debía de esforzarse y si no era su momento, lo aceptaría.

—Derek y ¿Me ayudas? —la voz de Stiles, lo saco de aquellas lindas imágenes de los tres juntos. Este sostenía a Mike y dos maletines. Derek asintió—. Toma a Mike.

Cuando Derek lo hizo, su mirada recayó en el enterizo del pequeño. Young Padawan. Padre e hijo, eran la misma ternura. Y era claro que moriría por culpa de ambos, era un secreto muy gran, le debilidad que mantenía por el pequeño Mike, y ahora con Stiles haciéndole compañía, su funeral estaba cerca.

Ambos salieron de casa, subieron al coche de Derek. Y acomodaron a Mike en el asiento de atrás. En aquel pequeño transcurso al centro de la cuidad, la música proveniente de la radio fue una muy buena compañía para ellos. Siendo Stiles en animarse primero y luego Derek, asiéndole compañía y en uno de esos momentos Stiles mira hacia atrás, notando como el pequeño fruncía el ceño al escucharlos.

Stiles no dudo en sacar su cámara y tomarle una foto al pequeño. Debía tenerla en su álbum de fotos.

—Debo enseñarte esto —dijo Stiles acomodándose en su asiento, y observando la foto en la cámara—. Pero, será cuando lleguemos. Esto es tan lindo.

Stiles rio. No podía creer que el pequeño era un poco gruñón, lo cual lo hacía ver demasiado tierno.

—Eso es trampa —se quejó Derek —. ¿Qué le paso a Mike?

—Creo que está enojado con nosotros, o es eso, o cantamos demasiado horrible.

—Espero que no sea la segunda.

Cuando llegaron a lugar y bajaron del auto, luego de haberlo estacionado. Stiles no sabía cómo decirlo muy bien, pues, la cafetería desde afuera se venía demasiado elegante.

Pequeñas Manos; SterekHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora