dejarlos en buenas manos y de aquella manera no dejar que ellos sufran.
Pero, no le gustaba la distancia. Tener que permanecer tanto tiempo alejado de él, le llega a frustrar. Sabía que Stiles le amaba y él de igual manera.
Derek suelta un suspiro, mientras afloja un poco su corbata. Su mirada había recaído en las carpetas de casos finalizados y que se debían guardar. El varón agradecía que no fuera el solo contra todo ello, pues, se veía enterrado entre tantos papeles.
—Entre menos los veas, más rápido podemos acabar —dijo Boyd, palmeando su espalda, cuando paso a su lado.
Derek afirma, mientras toma asiento en su silla.
Los minutos en la oficina pasaban y las carpetas parecían no tener fin. Aun cuando habían hecho una ronda para buscar el vital café, para tener energía.
Quien no ocultaba su enojo. El ceño fruncido en su rostro se encontraba congelado en su frente.
Estúpidos papeles. Maldito jefe. Imbécil, idiota...
Eran algunas de las palabras que surgían en su mente. Además, el dolor de espalda lo estaba matando.
Derek, estiro su cuerpo hacia atrás, observando como sus compañeros seguían sumergidos en el papeleo. Sintió la vibración de su teléfono, su mirada recayó en los papeles y suspiro. Despejarse unos minutos no le haría mal. Al encenderlo, una sonrisa se estableció en su rostro.
En la pantalla del móvil, se podía leer...
Amor♡
No dudo en abrir el mensaje. Aunque no había mucho, un audio de treinta segundos, acompañado de un vídeo. Encogiéndose de hombros, Derek reproducía el audio...
—¡Amor! No sé cuándo veas esto. Se que estas en el trabajo, pero ¡Dios! Esto es hermoso. ¡Te vas a sorprender! —inhalo y exhalo—. Debo calmarme. ¡Ve el vídeo!
Y así lo hace, Derek reproduce el vídeo, intrigado por lo que podía ser. En el vídeo, la cámara enfocaba al pequeño Mike, quien no dejaba de babear su muñeco de Mickey Mouse. Stiles se lo quito de la boca, y limpio su rostro.
—Mike, cariño. Te amo...
Derek sintió un hormigueo en su pecho, al escuchar aquella sencilla palabra, pero, oculta tantos sentimientos. Hubo silencio después de lo dicho por Stiles, pero, este fue cubierto por una aguda voz, que, con dificultad, repetía lo dicho.
—Le amo...
Derek pudo escuchar, como Stiles se sorprendía. Él también lo estaba.
—Ahora di Te amo Derek.
—Le amo Del
Stiles beso la frente de Mike y fijo la cámara en sí mismo. Derek podía observar a un Stiles con las mejillas sonrojadas, mientras sus ojos de hallaban brillosos.
—Te amamos Derek.
Aquello fue su detonante de energía, para continuar con su trabajo. Derek no iba a negar sus lágrimas, dejo que están recorrieran sus mejillas y que cayeran silenciosamente.
—Los amo —dijo mientras graba un audio—. Con todo mi ser, jamás lo duden.
Los pensamientos de Stiles eran un caos, no hacía más de unas semanas ―para ser especificas un mes y medio― de haber iniciado su relación oficial. Y le gustaba como iban las cosas, sencillo, pero, con los sentimientos latentes. Estaba su conexión, su pequeña conexión creciendo cada día más.
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Pequeñas Manos; Sterek
Hayran Kurgu"Siempre deseó algo que mantuviera su vida a flote, algo que no lo atormentara como antes, entonces llegó ese pequeño ser, y con él viniste tú. Eres su mejor destino" Scott McCall a Derek, Pequeñas Manos
