Max abrió los ojos y rápidamente deseó seguir inconsciente, porque lo que se presentaba frente a ella era una pesadilla. Se encontraba dentro de la tierra de Vecna, rodeada de vides que la sujetaban fuertemente. Giró su rostro para encontrar a Once en su misma situación y confrontando a Vecna.
Vecna se alejó de Ce y se acercó a Max, se paró frente a ella y le acarició la cara.
– No tengas miedo – dijo suavemente – Trata de quedarte muy quieta, y todo terminara pronto.
Max lo vio extender su garra sobre ella y sintió todo rastro de esperanza desaparecer de su cuerpo, supo que iba a morir, ya no había nada que pudiera hacer para evitarlo.
No podría ver una película con Lucas el viernes. No podría volver a abrazar a su mamá. No podría escuchar a Kate Bush otra vez.
Temblando, se preparó para sus últimos momentos.
Entonces, súbitamente escuchó la voz de aquella cantante cantando los versos de su canción favorita. Vio como detrás de Vecna aparecía una ventana hacia el mundo real.
Vecna la miró y se mofo riendo:
– Tu música no volverá a funcionar, no lo permitiré.
Se inclinó sobre ella y se preparó para romperle los huesos.
Pero de la nada Once se liberó de sus vainas, y con un grito echó a Vecna volando hacia atrás. Max cayó al suelo y vio como su amiga mantenía a Vecna tirado contra un pilar.
– Corre – le dijo, sin dejar de mirar a Vecna – ¡CORRE!
Max se levantó y corrió. Corrió a través de la niebla. Corrió hacia Lucas.
Corrió con todo su ser.
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Sigo Aquí
FanfictionQue Hubiera Pasado si Jason hubiera llegado un poco más tarde a la Mansión Creel