Entro a mi casa, todo está limpio y ordenado, dejo caer mi mochila a un lado de la puerta y avanzo. Escucho que alguien baja por las escaleras, mi mamá. En sus brazos lleva a mi sobrino Caleb.
-Hijo, que bueno que llegas- dice mi mamá en cuanto me ve - en el noticiero mostraron algunas cosas que pasaban en las fronteras.
-Todo está bien, mamá- le digo sonriendo - queda mucho por hacer, pero lo lograremos.
Me da un abrazo, hago un gesto por un pequeño dolor en el hombro pero lo dejo pasar y nos sentamos en el sillón. Le cuento lo que estoy autorizado a decir y se levanta.
Quisiera contarle más pero no quiero que corra algún riesgo. Hace cincuenta años dividieron nuestro país en cinco secciones, nosotros nos encontramos en la más grande, la que está en el centro del país. Hace ocho años me uní al ejercito y me entere de grandes cosas, fuimos gobernados por un presidente corrupto que le daba la mayor parte de nuestros ingresos a la persona que nos dividió. Nos liberamos de ese país pero hubo mucha discordia y hay una guerra entre los dos países, estamos a punto de ganar, estoy seguro de que ganaremos.
-¿Puedes cuidar un poco a Caleb?, voy a sacar la basura- me dice mi mamá.
-Seguro- respondo.
Siento a Caleb junto a mí y mi mamá sale de la casa. Caleb es mi sobrino pero lo hemos cuidado desde que nació ya tiene tres años, su mama (mi hermana) tuvo muchas complicaciones y falleció en el parto, su padre nunca se hizo responsable así que solo somos nosotros tres.
Un sonido hace que se me hiele sangre y que me estremezca, es un grito de sufrimiento que hace que me quede helado, conozco la voz, es de mi mamá.
Me levanto del sillón y la veo entrar, se recarga en la puerta porque no puede mantenerse de pie, tiene sangre en la mitad de su cuerpo, la sangre sale de su cuello y tiene un rasguño en la mejilla.
- ¡Mamá! ¿Qué te hicieron?- le digo y camino hacia ella.
-¡No!- me detiene -vete, ya vienen.
-¿De qué hablas?-
Camino y cuanto estoy a punto de llegar s ella alguien se avienta a su espalda y la derriba, es un señor, pero no actúa como una persona, le muerde la espalda y le arranque la piel. Saco una pistola de mi bota y le disparo en la espalda, sigue moviéndose. Me mira y veo sus ojos desquiciados y su barbilla llena de sangre, es la sangre de mi mamá. Apunto a su frente y disparo, la bala atraviesa su cabeza y él se estrella contra la espalda de mi mamá.
Caleb llega corriendo y se pone de rodillas junto a los dos cuerpos, está llorando y gritando, quito al señor de encima de mi mamá y la oigo balbucear.
-No digas nada- le digo cuando la volteo y pongo su cabeza en mis rodillas
-Cu... Cu... Cuida a Caleb- es lo único que logra decir y aunque sus ojos siguen abiertos veo que no miran a ningún punto en específico, está muerta.
-Te lo prometo- digo y paso mi mano por sus parpados para cerrarle los ojos.
-Dani- dice Caleb, lo miro y veo que apunta hacia la puerta.
Hay tres personas con el mismo aspecto de quien ataco a mi mamá.
-¡Deténganse!- les ordeno pero no paran y siguen caminando.
Agarro mi pistola y me levanto, me pongo frente a la puerta y apunto hacia la cabeza del más cercano.
-Dije que se detengan- repito.

ESTÁS LEYENDO
Sobrevivientes (Borrador)
Science FictionEn un día normal, como cualquier otro, todo puede cambiar, es lo que le paso a Daniel. Un virus fue soltado en la ciudad, haciendo que las personas infectadas se comporten de una manera extraña. Daniel junto a su sobrino de 3 años llamado Caleb...