capitulo 5

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15 años

El asesinato

Mason estaba sentado en el sofá con un cuaderno y dos libros a su lado. En el otro sillón se encontraba Miguel, recitando los deberes que tenían para esa tarde. La mesa de centro estaba cubierta de comida chatarra que seguro a mí no me dejarían comer nunca, o al menos no frente a mi madre, que hace uno meses se le pegó la idea de llevar una vida saludable y natural.

Mason sonrió y golpeó con su lápiz a Miguel.

De acuerdo, lo estaba espiando. Pero no era mi culpa que después de besarnos hace más de un año él no haya hablado del tema. Volvíamos a la relación de antes, esa de los buenos días y aquí no ha sucedido nada. Ya no siquiera sabía si tenía celos, había fingido estar interesada en otros chicos, pero Mason me ignoraba y seguía con su vida.

Incluso, tuvo una novia.

Me costó mucho admitirlo, pero al final tuve que hacerlo. La verdad estaba frente a mis ojos y yo me vendaba para quedar ciega, me gustaba Mason y no podía evitarlo.

Aún lo odiaba, a final de cuentas era un intruso en mi casa aunque lo conozca de niño, pero por otro lado era inevitable no sentir ese hormigueo en la piel cada vez que él sonería o cuando su mirada se iluminaba y demostraba lo feliz que era.

No era bueno para mi salud mental, me desvelaba pensando en por qué ya no me hablaba. Tampoco lo era para mí sistema nervioso y respiratorio, mi corazón se aceleraba de una manera increíble cuando estaba cerca de él y me faltaba el aire cuando él me decía todas las mañanas "Buenos días".

Algo andaba mal conmigo. Hace unos años me habría tirado del segundo piso hasta que mi cabeza sangrara y recobrara la razón, sin embargo, ahora no me importaba demasiado. Estúpido amor que no controlaba a las personas, ¿hacer que me enamorara de Mason?

Estúpido, estúpido, estúpido.

Y Mason volvió a sonreír y dejé de pensar por unos cuantos minutos.

—¿Espiando a tu amor?salté del susto al oir la voz de Walker en mi oido. Como estaba en las escaleras, rode hasta llegar abajo y chocar con un ruido seco contra el suelo.

¿Que fue eso?—Escuche que pregunto Mason.

No alcance a levantarme antes de que Miguel y Mason llegaran hasta donde yo habia caído. Tirada en el suelo con el cabello sobre el rostro y con Walker diez escalones mas arriba riendosw, no era un buen momento para que Mason me viera. Sin mencionar que el ya sabia como lucia cada mañana, esto era peor.

Miguel me ayudo a pararme, Mason se quedo mirándonos y no movio ni un dedo. A veces su actitud me molestaba. No tenia ninguna enfermedad contagiosa ni tampoco  lo iba a morder si me tocaba.

Gracias, miguel.le dije cuando me quito el cabello del rostro.

De nada. Aunque me gustaría saber como fue que te caiste.

Porque es torpe, se tropieza con sus propios piesDijo Mason.

Eso dolio.

Fue un comentario frio y tosco. Ni una mirada, ni una emocion.

Agarro a Miguel del brazo y se lo llevo de regreso al sofa para continuar haciendo los deberes.

—Amargado —dije en voz alta para que él lo alcanzara a escuchar.

—Reprobada —golpe bajo por parte de Thames

—Rizos tontos —contrataqué.

Aparte de los saludos matutinos, teníamos una pequeña rutina que se daba en casos especiales como estos: pelearnos como niños de seis años por una tontería.

𝗠𝗔𝗥𝗥𝗬 𝗠𝗘 ; 𝖬𝖺𝗌𝗈𝗇 𝖳𝗁𝖺𝗆𝖾𝗌Donde viven las historias. Descúbrelo ahora