- Yeimy -
Estaba terminando de arreglarme, Erick me invito a desayunar junto con Irma, no pude negarme aunque tenía planes de ir a comer con Zul y de paso charlar un poco, aunque tan solo había transcurrido un día desde que me mude, extrañaba a esa mujer, sus locuras me hacían reír, disfrutaba mucho de la compañía de mi mejor amiga, pero he tenido un poco abandonado a Erick, con todo esto de Juan y Charly, no le he prestado nada de atención y se que me extraña.
Termine de arreglarme y tome mi cartera que estaba tirada sobre el sofá, camine con pasos rápidos hasta la puerta mientras revisaba en mi cartera si llevaba todos mis objetos personales. Abrí la puerta y mis ojos se abrieron como platos, al ver quien estaba frente a mí, no era la única asombrada, sus ojos me miraban con confusión.
— Vos... ¿Que haces aquí? — Pregunto con su seño fruncido, era Charly
— Vivo aquí — Respondí tejante, de repente un incomodo silencio se instalo entre nosotros, no eramos capaces de mirarnos, cada uno miraba para un lado diferente, evitando cruzar nuestras miradas.
Puede ver como abrí su boca, queriendo decir algo pero el sonido de una manija lo detuvo, de pronto la puerta se abrió dando paso a una mujer, con cara de recién levantada y muy despeinada.
— Charly se te quedó tu... — Quedó muda al verme, solo puede forzar una sonrisa — Buenos días — Me dijo, asentí en forma de saludo, no me salían las palabras — Se te quedó tu chaqueta — Charly le sonrió ampliamente mientras le guiñaba su ojo
— Gracias princesa — Gire mis ojos con fastidio al notar el coqueteo entre ambos
— Nos vemos en rato y vamos juntos a comer — Le hablo con el mismo tono coqueto y yo parecía una idiota mirando a este par de tortolitos, en este momento sentía una sensación horrible, verlo sonreír y coquetear con otra mujer, me estaba doliendo, pero era consciente que lo había causado yo y mís estúpidas inseguridades
Con mi mandíbula temblando y mi cabeza abajo, me retire de ese lugar, decidí bajar por las escaleras, en el ascensor me encontraría de nuevo con Charly y era lo que menos quería.
Llegué al restaurante que me indicó Erick, en la entrada de este, me esperaba junto a Irma, me baje y me acerque a ambos.
— Hola mi amor — Le di un dulce beso en su mejilla, que respondío dándome un fuerte abrazo, los brazos de mi hijo era los únicos que me traían paz en este momento
— Por qué te demoraste — Me pregunto, solté un fuerte suspiro al recordar lo que detuvo mi camino.
— Me encontré... Con Zul y hablamos un rato amor — Respondí un poco nerviosa, asintió poco convencido me conocía muy bien y sabía cuando mentía — Hola muñeca, se me pasó saludarte — Le dije a Irma dándole un abrazo
— Todo bien, entramos — Mi hijo y yo asentimos y entramos juntos al restaurante.
Minutos después, estábamos disfrutando de un delicioso desayuno, estaba muy rico o era por que tenía demasiada hambre, pero lo estaba disfrutando un montón, hasta que...
— Ah! — El grito de Irma, nos alarmó y nos giramos al tiempo a mirarla
— Estas bien — Le pregunta Erick mirándola con preocupación, Irma levantó la mirada de su teléfono con una gran sonrisa, al parecer no era nada malo
— Ay perdón me emocione — Hablo entre risas
— Porque — Pregunto de nuevo Erick
— Estaba hablando con tu papa y me dijo que ayer, se le declaró a Juli y ahora son novios — El cubierto se escapo de mi mano, causando que estallará con el plato, llamando la atención de Irma y Erick.
— Irma... — Pude escuchar el reproche de Erick aunque haya sido susurrado.
Aunque trate de disimular no pude, gire mi rostro evitando que vieran la lagrima que había logrado escapar de mi ojo, corrí a limpiarla con mi mano tamblando.
— Ay perdon — Escuche la voz de Irma, pero no era capaz de mirarlos
— No te preocupes nena, solo es que... Nada, me tengo que ir — Tome con prisa mi cartera y salí casi corriendo del lugar a lo lejos pude escuchar el grito de Erick pero lo ignore y seguí mi camino, no quería que me vieran en este estado y menos por Charly
Con mis pensamientos a mil, arranque en mi auto, todos los recuerdos que tenia con Charly invadieron mi mente, y solo causaba que me reprochara más, si fui muy tonta al tener miedo de empezar algo con el, a aferrarme a la "Familia" que tenía con Juan que muy tarde me di cuenta que era una mentira, pero ya no podía hacer nada, no podía devolver el tiempo ni siquiera podía ir a reclamarle por tener una relación con esa mujer, solo me quedaba desearle lo mejor, verlo feliz al lado de otra mujer.
No se que en momento pero mi carro se detuvo, frente a la torre eléctrica donde había empezado todo, me senté en la gran roca, sin dejar de pensar en el, estaba tan perdida en mis pensamientos que una mano en mi hombro me hizo regresar a la realidad.
— Ma, por qué te fuiste así del restaurante — Mire a mi hijo que traía su mirada totalmente confusa — Es por lo que dijo Irma de mi papá — Me volvió a preguntar
— No, amor claro que no — Respondí sin mirarlo
— Ma, mírame — Alze mi cabeza, mirando sus hermosos ojos azules — Es por eso, verdad — Su mirada azul me obligaba a no mentirle, así que asentí apartando mis ojos de los suyos
— No entiendo, no se supone que tu no querías estar con él — No recuerdo haber dicho eso
— Yo jamas, dije eso mi amor, estas equivocado — Escuche su suspiro
— Pues eso lo dejaste claro el día que te decidiste por Juan — Decidí no responder y recostar mi cabeza en su hombro
Quedamos en silencio por un rato admirando la bella vista que teníamos en frente hasta que de nuevo hablo — Tu lo quieres verdad — Estaba apunto de negarlo como siempre lo he hecho pero me lo impidió — Dime la verdad, tu sabes que jamas te voy a juzgar mama — Suspire fuertemente
— Si — Respondí con una leve sonrisa mientras acariciaba su barbita
— Y que piensas hacer al respecto — Cerré mis ojos fuertemente, ya no podía hacer nada solamente verlo rehacer su vida con otra mujer
— Nada hijo, no pienso dañarle eso a tu papá, no quiero que me odie más. Te parece si hablamos de otra cosa — Asintió mientras tomaba mis manos
— Pero si vamos a comer una arepita donde te gustan — Asenti emocionada, había un sitio en este barrio donde hacían unas arepas deliciosas, tal vez pueda sacarme un poco de la cabeza a Charly
— Bueno esta bien, vamos — Me levante con ayuda de su manos y juntos caminamos por el barrio en busca de las árepas
Pase todo el día junto a mi hijo, la única persona que me traía paz en este momento.
Holiii! Volví, estuve desaparecida lo se llevaba días sin abrir Wattpad, disculpen la tardanza, espero disfruten el capitulo, trataré dede subir más seguido. Perdonen los errores.
ESTÁS LEYENDO
Diferentes Caminos
De Todo¿Y Si Lina no llega a tiempo a detener a Yeimy , ella toma su decisión de continuar su vida con Juan? ¿Será su peor error ?
