Para Alejandro todos los días eran esencialmente iguales, no tenía mucho que hacer entre semana, Hanna salía tarde de sus clases y algunos de sus amigos trabajaban o tenían tareas así que era raro salir con ellos de lunes a jueves, los días de oro eran los viernes, sábados y domingos que había luchas y jamás decepcionaban, esta semana Alejandro tenía que esperar hasta el domingo para luchar pero eso no significaba que no podía darse una vuelta los otros días. Había rumores de que el ranking de luchadores iba a cambiar pronto con la inclusión de los recién debutado novatos así que eso era algo de lo que emocionarse, eso por fin iba a darle más importancia a sus victorias y tenía un motivo extra para dar el 110%. Era viernes por fin y Alejandro iba a poder regresarse ese día a su pueblo, iba a aprovechar el sábado para relajarse y reunirse con sus amigos, los minutos pasaban lento en el laboratorio de Química y Bioquímica Forense, afortunadamente era la última clase del día para Alejandro así que solo necesitaba sobrevivir los últimos 40 minutos de clase y estaba libre por fin. Mientras Alejandro hacía algunas anotaciones para su reporte de la práctica, su lapicera dejó de funcionar -Valiendo verga, se acabó esta mamada.- dijo Alejandro mientras sacudía la lapicera tratando de sacar hasta la última gota de tinta de ella, obviamente no funcionó así que salió al pasillo a tirar la lapicera al bote de basura, estando afuera aprovecho para ir al baño y mojarse la cara para despertarse, en el baño Alejandro se mojo la cara y sacó su teléfono para ver si no tenía mensajes que responder o alguna actualización en sus redes personales y profesionales -¿No crees que el patrón se enoje si se entera de lo que estamos haciendo en la universidad de su morro?- Alejandro pudo escuchar a dos personas hablando en el baño, Alejandro como toda persona racional, entró discretamente en uno de los baños para escuchar el chisme completo -Al chile, no se si se vaya a enojar porque el morro es el que nos está dando la orden y del morro a su jefe, la neta mejor no se la hago de pedo al morro.- Alejandro se quedó pensando -¿De que morro estarán hablando estos dos vergas?- puso más atención a la conversación para no perderse de nada -Es que afuera ya estamos moviendo lo del patrón, no se porque el morro quiso empezar a moverla dentro de su universidad.- Alejandro pudo escuchar que le bajaban a la palanca -Pues lo que sea de cada quien ya empezamos este desmadre y ni modo culearnos, nombre, ese puto loco nos corta los huevos.- Alejandro pudo escuchar como ambos salían de sus baños y salieron de ahí -¿Qué desmadre van a traer estos weyes?- pensó Alejandro cuando salió del baño también, se quedó parado en la entrada del baño reflexionando sobre la situación cuando de repente escucho que alguien más salía del baño -A la verga, ¿oíste eso Alex? Si nos va a tocar detenerlos antes de que hagan algún desmadre.- Alejandro se exaltó por lo metido que estaba en la situación -Su puta madre, Néstor, ¿que pedo? ¿Qué verga estabas haciendo en el baño?- preguntó Alejandro exaltado -Pues cagando ¿Qué mas?- respondió Néstor -¿Cuánto tiempo llevabas ahí y cuánto escuchaste?- preguntó intrigado -Pues desde que entraron al baño, me agarraron a media cagada y pues me tocó callarme.- Alejandro quedó extrañado con las palabras de Néstor –¿Qué no tienes clase o algo?- Alejandro trato de cambiar el tema -No we, los de Diseño Gráfico no tenemos clases los viernes.- Néstor respondió con toda la calma del mundo ante la pregunta de Alejandro -¿Entonces que haces aquí.- preguntó Alejandro -Pues ya me iba a mi casa pero me dieron ganas de cagar y aquí estamos, intrigados por la situación.- Alejandro miró fijamente a Néstor por un momento -Tengo que regresar a clases, hablamos de esto en el pueblo. Ni una palabra a nadie.- Néstor asintió con la cabeza y se fue. Alejandro regresó al laboratorio para terminar su práctica y terminar la hora, no podía dejar de pensar en lo que había escuchado en el baño, peor aun, Néstor había escuchado toda la conversación, solo era cuestión de tiempo para que abriera la boca y ocasionara un problema enorme -Bueno jóvenes, es todo por hoy, los veo la próxima semana.- El profesor por fin dio por terminada la clase y Alejandro agarro rumbo para su casa y tomar sus cosas para irse a su rancho, decidió pasar antes para despedirse de Hanna, ella iría hasta el día de mañana por las clases del sábado en la mañana, el macrobus siempre se llenaba los viernes por todos los estudiantes que salían a esa hora que ya se querían ir a casa más los trabajadores que terminaban su turno, el macrobus era un caos y el olor ni se diga, era toda una experiencia tomar el macro a esa hora pero no había de otra, Alejandro tenía que tomarlo si o si, con muchos problemas, empujones y arrimones Alejandro llegó a la estación que estaba cerca de su casa, preparo rápido sus cosas y tomó su traje de luchador para lavarlo ya que no lo había podido hacer en la semana por pura decidía, en realidad no era un traje si no más bien un jogger gris que había comprado en Wal-Mart, unos Nike Blazer mid ’77 vintage blancos, unas vendas rojas de box para sus manos y su máscara, no era mucho pero no necesitaba mas para luchar, Alejandro siempre ha sido muy minimalista. Una vez tenía todo listo salió de su casa pero no sin antes hacer su típico ritual de palmearse los bolsillos para asegurarse de que no olvidaba nada, después de eso volvió a tomar el macrobus que aún venía lleno de gente, apenas pudo alcanzar el camión de las 5:30 de la tarde y afortunadamente alcanzó lugar sentado, siempre hacia 1:30 de la central vieja de Guadalajara à su pueblo así que tenía tiempo para dormir sin ningún pendiente durante todo el viaje, por lo general había bastante tráfico en López Mateos así que si bien le iba, el camino a casa tardaría mas.

ESTÁS LEYENDO
Campeón entre Hombres
ActionAlejandro es un chico universitario con el sueño de ser el mejor luchador de México y para eso debe balancear su vida dentro y fuera del cuadrilátero, pero las cosas se complican cuando unos negocios chuecos amenazan con acabar con la lucha libre co...