Habían pasado ya un par de semanas desde la revelación de que Félix era, en realidad, un omega con poca sensibilidad... o más bien con instintos dormidos. Al menos, eso fue lo que todos entendieron.
Lix aún se sentía extraño.
Sentir tantos aromas a la vez le resultaba desconcertante. Antes, no tenía el olfato tan sensible como ahora. Por esta razón dejó de asistir a clases presenciales y optó por tomar clases desde casa, ya que se sentía abrumado por la situación.
Sus padres y su círculo cercano lo ayudaron durante ese tiempo, apoyándolo para que se acostumbrara a su nuevo y sensible olfato, y también a cierta vocecita que vivía dentro de él. Pensaba que era su otra personalidad, pero en realidad era su alma mística la que... La verdad, ni él mismo lo entendía, así que menos lo entendemos nosotros.
Casi tres semanas pasaron para que pudiera acostumbrarse, al menos medianamente, a salir a la calle sin que su nariz se sintiera irritada y su cabeza comenzara a doler. Changbin siempre trataba de calmarlo; él, al tener un aroma a cítricos, ayudaba a contrastar los olores dulzones de la mayoría, en especial los de otros omegas.
Una semana más tuvo que pasar para que Félix se sintiera listo para ir al comedor de la escuela con sus amigos. No fue algo fácil, pero tampoco imposible. Ahora ya se sentía más cómodo con ese asunto.
Regresando a nuestra pareja principal...
Ellos habían logrado entablar una reciente amistad.
Hyunjin había dejado su cortejo a un lado, ya que Seungmin aún no le daba ninguna respuesta. Había pasado poco más de un mes, y aunque seguía sin respuesta, no todo había sido malo. En ese último mes, pudo volverse más cercano al omega y compartir más dentro del mismo círculo.
Ahora sabía que Seungmin odiaba cocinar, pero le gustaba hacer postres. Que amaba la pizza y que le gustaban el béisbol y el baloncesto. Que odiaba el café y, aun así, trabajaba en una cafetería. Y un sinfín de datos más. Ambos se habían vuelto más cómodos el uno con el otro.
En cuanto al omega... él era un poema. Desde hacía semanas había decidido decirle que sí, pero desde entonces todo lo que tenía que ver con Hyunjin lo hacía sonrojar. Apenas podía hablarle; ni un simple "hola" le salía sin sentirse avergonzado.
Ahora los seis se encontraban merendando. Félix debatía acaloradamente si todos los alfas y omegas debían usar aerosoles que cubrieran su aroma, ya que para él no era nada agradable. Daehwi se unió al debate, diciendo que era una excelente idea. Ambos estaban ideando ya cómo llamar a su compañía y repartían ideas cada vez más absurdas.
Hyunjin los miraba con sorna. Quería participar, pero su timidez no se lo permitía. Por su parte, Seungmin lo observaba "discretamente". Sabía que debía darle una respuesta... pero ¿cómo?
Digo, había pasado más de un mes. No podía simplemente acercarse y decirle:
-Hey, Hwang, ¿sabes qué? Sí, me atraes un poco, y sí, acepto que nos conozcamos para poder ser algo más.
Bueno, de hecho sí podía, pero el nerviosismo lo consumía. Necesitaba consejos.
Cuando terminaron de comer, todos se separaron en parejas, dejando a los dos caminando solos hacia su salón.
Estaban sumidos en un silencio profundo, que ninguno se atrevía a romper. Era incómodo.
Habrían seguido así de no ser porque Seungmin soltó, de la nada:
-¿Quieres... ir al cine conmigo?
Después de decirlo, abrió los ojos con exageración, mientras se regañaba mentalmente.
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★ 𝐾𝑖𝑚 𝑆𝑚𝑖𝑙𝑒 ★ ʰʸᵘⁿᵐⁱⁿ
Fanfiction↝ Donde Kim Seungmin es el omega más lindo de la escuela a la que asiste, sin embargo nadie se atrevía a perturbar a aquel omega, nadie hasta que cierto alfa decidió darse un cambio de look y tener una actitud más relajada delante del Omega. -¿Ya te...
