Pt.2 Capitulo 2: "El reencuentro del alfa y el Omega fue un remezón para ambos"

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Seungmin despertó por culpa de su despertador. Era viernes, debía ir al trabajo.

Con un gran suspiro entró al baño, se duchó rápidamente, se aplicó algo de maquillaje y se vistió con un traje en tonos azules y una camisa blanca.

Tomó su maletín junto a su fotocheck y salió rumbo al trabajo. Otro día más de esclavitud laboral, tolerando a su jefe y a sus compañeros, que no desaprovechaban la oportunidad de acercarse con otras intenciones.

Llegó muy temprano, como siempre. Prácticamente era de los primeros en llegar. Subió hacia su pequeña oficina, se sentó en su gran silla de cuero y soltó un largo suspiro.

Tomó su teléfono y marcó el número de su última psicóloga, la doctora Yizhuo.

Buenos días, consultorio de la doctora Ning.

—Buenos días. Hmn... quiero reservar una cita para hoy.

Hacía mucho que Seungmin había dejado las terapias, creyendo que tal vez estaba bien.

Qué iluso.

Claro. Tenemos libre en horario de 4 p.m. a 6 p.m. y de 7 p.m. a 9 p.m.

—Estaría bien a las 5 p.m.

Listo. ¿Ahora puede pasarme su nombre, por favor, para completar la información?

—Claro. Soy Kim Seungmin.

Oh... señor Kim, con razón la voz se me hacía tan conocida.

Seungmin rió de manera tímida.

Bueno, lo esperamos, señor Kim.

—Hasta pronto —respondió.

Y colgó la llamada.

Kim volvió a suspirar. Hoy será un largo día.

También lo sería para Hwang.

Ver a Seungmin le removió todo: desde el corazón hasta el alma. Su cuerpo sintió escalofríos y su corazón, mucha paz. Y ni hablar de su lobo, que corría como loco. Su Seungmin estuvo frente a él.

Se veía exactamente igual. Esos ocho meses no lo habían cambiado en nada... ni siquiera esos catorce años. Seungmin seguía igual de hermoso que la primera vez que lo conoció.

¿Lo amaba aún? Claro que sí, con todo su corazón.

Pero el comportamiento de Seungmin hacia él, y las peleas constantes, eran insoportables. Y no era algo que quisiera para su pequeña. No quería que su Yena creciera en un hogar lleno de gritos y llantos... como él. No quería repetir la misma historia.

Suspiró pesadamente y se dirigió al cuarto de Yena para ver cómo estaba.

Al entrar, la vio durmiendo plácidamente. Sonrió. Cuánto amaba a su pequeña princesa. No pasaba un solo día sin agradecerle a Seungmin por haberle dado esa alegría.

Con una sonrisa empezó a repartirle besos en las mejillas y la frente.

—Despierta, bella durmiente.

—¡Papá! Haces cosquillas.

Hyunjin dejó los besos y procedió a darle un gran abrazo.

—Debes alistarte para la escuela.

La niña, enojada, hizo un puchero.

—¿Qué ocurre?

—No quiero ir a la escuela, papi.

Hyunjin la miró extrañado.

—¿Qué pasó, Yena?

La pequeña bajó la mirada.

★ 𝐾𝑖𝑚 𝑆𝑚𝑖𝑙𝑒 ★ ʰʸᵘⁿᵐⁱⁿHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora