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El omega tenía una mirada firme e indiferente.

"Fue muy extraño que haya querido invitarme a comer en un lugar tan alejado de la ciudad." dijo Louis limpiando sus labios con la servilleta. "¿En qué puedo ayudarlo?"

El alfa frente a él tenía el ceño fruncido, su aroma era agrio lo que indicaba que estaba enojado.

"¿Es cierto?" preguntó el alfa con voz firme.

Louis no se inmutó.

"¿Es cierto qué?" preguntó Louis pero el alfa se negó a responder. "No puedo ayudarlo si no me dice que está pasando. Tuve que cancelar una reunión con uno de mis mejores ejecutivos por venir hasta aquí con usted." mintió el omega ya que en realidad se supone que debería de estar descansando en casa.

El gran día será en dos días.

Y aquí se encontraba él, reunido con un alfa que estaba encargandose de la distribución de cocaína por Inglaterra. Y quién recientemente empezó a llevar grandes cargamentos a Estados Unidos.

"Escuché el rumor de que eres un agente de la CIA." dijo el alfa fulminando con su mirada al omega. "Tendría mucho sentido ya que la mayoría de mis socios trabajaron contigo antes de terminar en prisión."

Louis no mostró emoción alguna.

Bebió de su copa de vino y saboreó los restos en sus labios.

"¿Por qué querría yo trabajar con la CIA?" preguntó Louis mirando al alfa con aburrimiento. "Tengo el dinero suficiente para vivir el resto de mi vida sin mover un solo dedo. Tengo todo lo que quiero y más. ¿Para que querría un trabajo tan arriesgado cuando solamente quiero formar una familia y ser feliz?"

"Me llegó información de ello hace unos días. Habían fotografías tuyas, de tú identificación y tú placa." dijo el alfa con enojo. "¡Así que no me mientas y dime de una puta vez que es lo que quieres de mí!"

Louis no se dejó intimidar.

Observó al alfa con curiosidad.

"No sé de qué me estás hablando y si solo me hiciste venir hasta acá por una estupidez así entonces me voy. Tengo mejores cosas que estar en este lugar contigo." dijo Louis poniéndose de pie.

El cargamento se está llevando a cabo. No necesitamos nada más. Puedes arrestarlo.

Louis escuchó las palabras de Ji-hu en su oído por medio del audífono que había decidido llevar ese día.

"¿Tú prometido sabe sobre tu empleo cómo agente?" preguntó el alfa haciendo que Louis se paralizara. "A puesto a que aún no se lo has dicho. Quizás deba hacerle una visita."

"Con él no te metas. Este asunto es entre tú y yo." dijo Louis con firmeza. "Mi prometido está fuera de los límites."

Louis, el restaurante le pertenece a él. Sal de ahí ahora mismo. Es una trampa. No dejaran que salgas de ahí con vida.

El omega observó a su alrededor.

Todas las personas que comían en las demás mesas ahora miraban en su dirección. Eran muchas, él no podría solo y a Ji-hu no le daría tiempo de llegar aún sí ya había salido del auto para llegar con él.

"¿Ya te avisaron?" dijo el alfa sonriendo. "Estás en mi territorio y solo. No saldrás vivo de aquí."

"¿Quién te lo dijo?" preguntó Louis buscando con su mirada algo que lo ayudara a salir de esta situación.

"Uno de los tuyos." susurró el alfa solo para que Louis lo escuchara.

El omega abrió mucho sus ojos.

¿Que demonios?

No tuvo oportunidad para hablar cuando varios hombres vestidos completamente de negro salieron de la cocina del restaurante con armas entre sus manos y empezaron a dispararles a todos a excepción de Louis.

¿Qué está pasando? Voy en camino, solo mantente a salvo.

El omega se quedó parado en medio de la habitación mientras que los hombres que habían entrado diparaban a todos hasta quietarles la vida. Una bala perforó el abdomen del alfa quien cayó al suelo.

Los hombres miraron a Louis por varios segundos hasta que el omega asintió y luego se marcharon por dónde entraron. No dejando ninguna huella de quienes eran y por qué estaban ahí.

Porque ellos llegaron al restaurante antes de que el omega.

El alfa observó a Louis con los ojos muy abiertos. Obviamente sabía quienes eran ellos pero su sorpresa fue remplazada por el miedo cuando vió aquel intercambio entre el omega y esos hombres.

"Espero que mi secreto no salga de estás cuatro paredes." susurró Louis de cuclillas frente al alfa y poniendo sus manos en su abdomen para detener el sangrado.

"Oh por Dios. Lo siento mucho. No lo sabía, nada de esto hubiera pasado y te hubiera ahorrado las molestias. Tú secreto estará a salvo. Lo juro por mi vida." murmuró el hombre con miedo. "Jamás lo sabrá nadie. Nunca."

Ji-hu entró por la puerta principal con el arma en mano. Se detuvo cuando vio la cantidad de cuerpos sin vida en el restaurante, el restaurante estaba destrozado por las balas. Todas las mesas y sillas estaba perforadas a excepción de la mesa en la que Louis se encontraba.

"Unos hombres entraron y empezaron a disparar." explicó Louis viendo que el alfa herido se encontraba muy callado y temblaba. "Se fueron en cuanto todos estuvieron en el suelo. No se quiénes eran."

"Tú estás vivo y sin ningún rasguño." dijo Ji-hu con el ceño fruncido.

"Lo sé. Creo que hoy es mi día de suerte." dijo Louis sin dejar de hacer presión en la herida del alfa. "Llama a una ambulancia."

"Lo haré." dijo Ji-hu con la confusión marcando todo su rostro.

No sabía lo que había pasado ahí adentro y quienes eran esos tipos que habían logrado entrar y salir del restaurante sin que ellos se hubieran dado cuenta.

Aunque estaba agradecido ya que Louis estaba bien.

No importaba lo demás.

Obviamente nunca pensarían que esos hombres habían llegado al restaurante antes que todos.


















Love Again.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora