1

44 6 7
                                    

~•~

~•~

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

~•~

"¡Ari, me voy ya! ¡No me esperes!" Estaba a punto de despedirme, pero ella ya había salido rápidamente.

La joven alzó una ceja confundida.

¿Tan tarde se iba a ir?

Con cierto desgana, la pelinegra miró la comida en aquella mesa.

"Esta chica..." pensó fastidiada.

Abril O'Neil

Periodista y propietaria del Canal 6.

Ella era el tipo de compañera que todos deseaban tener.

Amable y servicial, un poco excéntrico cuando se le metía algo en la cabeza, pero realmente era una buena persona.

Desde que llegué a Nueva York, jamás pensé que iba a tener una compañera de habitación tan peculiar como ella. No me quejo; Mientras sea una buena persona, todo está bien.

Mi nombre es Ariana Castro, tengo 23 años y soy inmigrante en Estados Unidos.

Sí, ingrese al país bajo las nuevas normas de inmigración de Estados Unidos. Fue complicado, pero no daré muchas explicaciones al respecto.

Cuando llegué aquí, tenía la esperanza de salir adelante. El llamado "sueño americano" resultó ser solo una frase vacía para crear ilusiones. No todo era perfecto aquí en Nueva York; Había muchas cosas que cambiar ya las cuales debía adaptarme.

Logré recuperarme económicamente, trabajando en diversos empleos. Puedo decir que estoy satisfecho con lo que he logrado hasta ahora.

Aunque ahora me preocupa la marcha de mi compañera de habitación.

Nos hemos vuelto muy buenas amigas en este corto tiempo, confió en ella, pero al mismo tiempo temo por sus acciones. Sé que April quiere ser una periodista reconocida, pero avanza paso a paso, algo que detesta.

Terminé de cenar y guardé su parte en el microondas.

Ya cansada, me fui a cambiar y caminé tranquilamente hacia mi cama. Supongo que mi compañera llegará tarde, como dijo.

Cerré los ojos y dejé que mi cuerpo se relajara en el suave colchón. Mañana tendría mucho trabajo; necesito el dinero.

Solté un quejido y finalmente decidí sentarme en un banco en aquel parque solitario.

Hoy había sido un día realmente agotador. No fue nada fácil atender a la gente en McDonald's, y lamentablemente, en el club no me fue nada bien.

Personalmente, no estoy orgulloso de lo que hago actualmente.

Nunca pensé que, antes de graduarme de la universidad, terminaría siendo simplemente un cajero en McDonald's y, por las noches, trabajando en un club.

Donatello y tuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora