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Abrió los ojos de forma súbita, se había acostumbrado a despertar así, muchas veces dudaba de que era real y que pertenecía al mundo de sus sueños, había perdido la capacidad para distinguir entre uno y otro.

Sin embargo estaba consciente de que Odasaku ya no pertenecía a otro lado que no fuera a sus fantasías oníricas, ¿Cuál era el afán de su propia mente por hacerle creer que seguía con vida? Era tal vez que era su modo de hacerlo sentir menos miserable, ¿Cuando comprendería que no funcionaba?

Se sentó en la cama pensando en qué parte de su habitación era la indicada para comenzar a limpiar.

Suponía que podía comenzar levantando su ropa del suelo para lavarla. Aunque realmente no tuviera ganas sabía que ya había estado posponiendo la actividad por demasiado tiempo.

La simple idea de comenzar hacía que le doliera la cabeza. Aún así se obligó a si mismo a hacerlo.

Realmente le fue difícil reconocer el lugar cuando acabo.

Aunque le costó casi todo el día limpiar todo el desorden realmente había valido la pena, al fin su hogar parecía nuevamente un lugar habitable.

Recordó todas aquellas veces que Odasaku acudía al departamento con los niños y preparaba algo de comer para todos.

Jamás había tenido tanta cercanía con alguien, en su familia las muestras de afecto no existían, nunca conoció a su padre, su madre cada que bebía lo golpeaba hasta cansarse, incluso cuando estaba sobria.

Nunca hubo una disculpa por todos esos golpes, por todas las ofensas, fue tal el impacto que su madre dejo en él que hasta que conoció a Odasaku realmente creyó que merecía esas golpizas.

¿Que cosa tan mala podía hacer un niño de siete años? ¿Merecía ser lanzado por las escaleras?

Cuando conoció a Odasaku entendió lo que era en verdad el cariño. Al principio fue raro para él, esperaba ser golpeado cada que cometía un error, pero Odasaku era alguien comprensivo, “Todos cometemos errores, Dazai, reconocerlos y aprender de ellos es lo que nos hace humanos”.

¿Él había aprendido de sus errores? ¿Tenía ya el derecho de decirse a si mismo humano?

No lo sabía.

Pero si sabía que estaba atravesando un proceso muy lento. Cuando menos se diera cuenta, tal vez ya hubiera cambiado lo suficiente, tal vez no fuera el mismo Dazai que se estaba cuestionando a si mismo su propia humanidad. Posiblemente incluso no recordaría las preguntas que se estaba haciendo en ese instante preciso.

Miró la nota que había decidido colgar junto a su calendario, acerca de comer tiramisú.

Necesitaba tomar una ducha si quería salir, posiblemente al salir la noche anterior no se notaba, pero bajo la luz artificial de las farolas en la calle si se notaría su cabello graso y la suciedad que se adhirió a él tras la limpieza.

Tenía mucho tiempo sin tomar un baño.

Sus músculos se relajaron en el agua caliente y un escalofrío recorrió su espalda.

Algo tan común como tomar una ducha se había vuelto extraño para él, ¿En qué momento dejo de hacer cosas tan comunes que hacían su día mas llevadero?

Ahora no se sentía tan mal por ver el espejo, tenía ojeras, estaba pálido y un poco demacrado, pero aún así se sentía mejor. Al desenredar su cabello se dio cuenta de que le había crecido demasiado, posiblemente podía ir con alguien que sabía lo que hacía, o hacer las cosas por su cuenta.

Tomo las tijeras que guardaba en un cajón, enredando gruesos mechones en  su mano comenzó a cortarlos hasta que estuvieron a niveles similares, creía que le había quedado mal, se veía horrible, pero cuando lo peino se dio cuenta de que podía hacer algo con esos mechones disparejos una vez que se secaran.

Se sentía mejor con el cabello corto, también le era difícil reconocerse, no parecía más el fantasma que encontró en su reflejo los días anteriores.

Al cambiarse por ropa limpia se sintió listo para salir, volvió al parque de la noche anterior, paso por aquella banca en la que estuvo admirando el cielo y siguió de largo, hacía la cafetería más cercana.

Sus ahorros comenzaban a agotarse, debía conseguir un trabajo y pronto, pero por el momento solo le importaba llegar a tomar su deseado café.

La cafetería a la que llegó no era muy grande, pero el interior era calido y acogedor, una sola persona atendía el lugar, Dazai supuso que sería pesado en días concurridos, pues incluso ahora el pelirrojo se veía muy ocupado.

Se sentó a esperar a verlo más tranquilo para hacer su orden, igual podía leer el menú mientras esperaba.

Sabía lo que deseaba, sin embargo era bueno entretenerse un rato.

—¿Así que tú idea era venir a visitarme?

—No del todo, mi idea era venir, tomar un latte y comer tiramisú.

—Bien, entonces te lo sirvo. ¿Te molesta si te acompaño? Normalmente a esta hora deja de venir gente, así que aprovecho para tomar mi descanso.

—Adelante, es mejor comer acompañado.

Aunque tardo un poco, el pelirrojo llevó su orden, añadiendo un par de emparedados y una bebida que coloco donde se sentó, Dazai miró confundido el emparedado que Nakahara puso frente a él, él solo había ordenado café y tiramisú.

—No te preocupes por eso, corre por mi cuenta. ¿Si te gustan los emparedados, cierto?

—Si, claro, muchas gracias —Dazai sentía las mejillas ardiendo, normalmente solía avergonzarse ante actos como aquel, pues no acostumbraba recibir nada de nadie, lo mismo le ocurría cada que Odasaku le hacía un regalo—, noté que estás solo, ¿No es pesado atender todo por tu cuenta?

—Si, lo es, en especial al iniciar los lunes, casi todos vienen desvelados o con resaca. Mi hermano piensa en contratar a alguien más para que me ayude, pero como viene muy poco no tocamos el tema. Oh, ayer dijiste que te despidieron de tu anterior empleo, si te interesa puedo hablar con mi hermano y decirle que encontré a alguien para que me ayude, si no quieres no hay problema, solo es una sugerencia. No necesitas tener experiencia previa, yo te enseñaré lo necesario.

—Me gustaría, si... Gracias.

Durante la tarde Dazai había considerado la idea de conseguir un nuevo empleo, en ocasiones pensaba en volver a la universidad, pero sabía que necesitaría dinero, así que antes de intentar nuevamente conseguiría un empleo, sonrió al pensar que Odasaku lo hubiera apoyado y habría expresado su orgullo hacia él.

(...)

Durante la mañana había publicado esta parte sin terminar, pero no fui yo JAJDJSJS mientras desayunaba mi gato empezó a pelear con mi teléfono mientras yo escribía el capítulo, lo publicó sin que yo acabará de escribir, una disculpa por ello

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⏰ Última actualización: Dec 16, 2022 ⏰

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