T/n Iguro solo tenía a su pequeño amigo escamoso, Kaburamaru, como compañía en la pequeña jaula donde era mantenido prisionero por su propio clan. Durante años soportó aquel encierro, hasta que un día reunió el valor necesario para escapar.
Sin emba...
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—Muy bien, el entrenamiento comienza ahora.
Los cuatro levantaron la vista casi al mismo tiempo.
Naruto fue el primero en reaccionar.
—¡Bien!
Su voz recuperó el entusiasmo de siempre.
Sasuke cruzó los brazos sin apartar la vista de Kakashi.
Sakura se acomodó el cabello detrás de la oreja mientras esperaba las instrucciones.
T/n simplemente permaneció de pie junto a la pared. Kaburamaru seguía enroscado alrededor de sus hombros, con la lengua bífida entrando y saliendo lentamente, atento a todo cuanto ocurría.
Kakashi dio unos pasos hacia el exterior de la casa.
—Primero comenzaremos con una revisión del chakra, la fuente básica del poder de un ninja. Entender el chakra es esencial.
Sasuke soltó una pequeña exhalación.
—Eso ya lo sabemos.
Naruto asintió enseguida.
—Él tiene razón. Hace mucho tiempo aprendimos todo sobre... gat-ra...
T/n giró apenas el rostro hacia él.
—Chakra.
—Ah... eso.
Sakura llevó una mano a la frente.
Kakashi sonrió bajo la mascarilla.
—Continúa, Sakura.
Ella dio un pequeño paso al frente.
—Muy bien, Naruto. Lo explicaré de manera más simple para que lo entiendas.
Naruto infló las mejillas.
Sakura lo ignoró por completo.
—Chakra, es la energía de vida elemental que el ninja usa en el jutsu, es la fuente de todo su poder.
Mientras hablaba, levantó una mano frente a ella.
—Ahora, esta energía tiene dos formas...
Levantó un dedo.
—Energía física, la cual existe en todas las células de tu cuerpo que trabajan juntas.
Después levantó otro.
—Y la energía espiritual, la fuente primordial del poder que es intensificada a través de entrenamiento y experiencia.
Naruto escuchaba con una expresión completamente perdida.