No sabes cómo acabe
cuando todo aquello ocurrió,
fue el día que más lloré
por la maldita desesperación.
Fue doloroso llegar a ello,
que algo me consumiera;
fue mi desesperación,
que no dejó que feliz yo fuera.
No puedo decir tener suerte,
nunca la he tenido,
pero algo he aprendido:
con el tiempo, a quererte.
Y es que no pude confesarte
cuál era mi mayor deseo,
mi mayor anhelo.
Pues este era amarte.
No sé por qué o qué fue,
si mi desesperación,
el ansia de mi amor
o mi maldita timidez.
No sabes cómo acabé
cuando todo aquello ocurrió,
fue el día que más lloré
por la maldita desesperación.
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Versos pasionales
Thơ caIMPORTANTE PARA ENTENDER LO QUE VÁIS A LEER Todo lo que vais a leer, son mis inicios. Desde el 30 de julio de 2020 (16 años) hasta mediados/finales de 2021. Así empecé a escribir y por suerte, se puede denotar el gran cambio que hay en mi escritura...
