Capitulo 15

2K 64 1
                                        


Lisbeth

Dios santo no lo vuelvo a joder nunca mas diciendo que massimo es lindo este italiana esta completamente loco. Después de haber salido de a la sala de cine se fue no se a donde, no le quise prestarle atención y decidí seguir viendo a mi hermoso massimo.

Luego de unas cuantas horas de haber terminado de ver la 365, a parece nana diciéndome que ya era hora de la cena, así que salgo y voy rumbo a la mesa donde esta totalmente solo.

Lisbeth: Nana el italiano no va a cenar?

Nana: No mi niña el ya ceno y no quiso que te llamara.

Lisbeth: bueno nana- no digo nada por que empiezo a tener idea del por que no quiso cenar conmigo, diablos se nota que esta furioso en realidad.

Después de cenar decido ir a la habitación donde me encuentro al italiano en el sillón de la habitación fumando lo que parece ser un tabaco y en su otra mano tiene un whisky- decido ignorarlo y entran al baño de la habitación para hacer mis necesidades después voy al guarda ropa en busca de algo para dormir y en todo ese trayecto sentí la mirada penetrante del italiano.

Lisbeth: vas a seguir viéndome como si me quisieras matar?

Leonardo: te quiero matar pero no de la forma que creer morena, ven siéntate aquí- dice mientras señala su regazo.

Con un poco de miedo voy y me siento donde me indica y es ahí donde me coge un poco fuerte pero excitante del cabello, siento su respiración en mi cuello lo que hace que me salga un gemido, el maldito sabe que ese es mi punto débil.

Leonardo :con que ese tal Massimo es lindo no? lo dice mientras jala mas mi cabello.

Lisbeth: lo decía de broma digo con dificulta debido a sus besos en mi cuello.

Leonardo: con que broma, vamos a ver si sigues bromeando de esa forma. Lo dice mientras me apretad ahora uno de mis pechos con fuerza lo que provoca que suelte un gemido de dolor.

Leonardo se ara del sillón conmigo y me hace poner en cuatro no voy a negar que estar de esa forma me es un poco vergonzosa lo que hace que me mueva un poco , lo que provoca una fuerte nalgada que hace que me salga un grito con un poco de sorpresa.

Leonardo: no te conviene hablar ni moverte y ni mucho menos que te corras sin que yo te diga que lo hagas de acuerdo?

asiendo con mi cabeza lo que provoca otra fuerte nalgada en la misma parte de ahora- quiero que me respondas bien lisbeth y ahora de daré un castigo que yo se que te va a gustar de acuerdo?

Lisbeth: si- respondo con mucha dificultad por que no voy negar que me da miedo y a la vez me excita con sus palabras.

Diablos después de unas largas horas de recibir 10 nalgadas por parte del italiano no siento mis hermosas e indefensas nalgas y cuando pienso que ya va a terminar es donde me arranca mis bragas y hace que abras mis piernas dándole acceso para que el pueda entran sin ningun problema.

Leonardo

No voy a negar que no me gusto para nada que Lisbeth me dijera que ese Massimo estaba bueno así que espere que ella terminara de ver su maldita película y que hiciera lo que quiera para cuando llega a la habitación yo poderme desquitar de su maldita broma.

Así que aquí la tengo indefensa y con las piernas abierta mostrándome lo que me pertenece, mi enojo va pa largo, así que empiezo a darle movimientos circulares a su clítoris y después voy a bajando así su linda vagina es ahí donde empiezo a hacer magia con mis dedos y con mi lengua después de unos minutos de hacer el mismo proceso veo como empiezan a templar sus piernas e intenta cerrarlas y es ahí donde paro y ella me suplica que la deje correr así que decido ignórala y empiezo a quitarme mi bóxer bajo su atenta mirada, pongo mi miembro en su entrada y empiezo hacer circulo con el en su entrada. Y cuando menos lo espera entro de golpe lo que provoca que ella grite y gima de placer amo cuando gime mi nombre y me empieza a suplicar por mas.

Después de unas largas horas de entran y salir mas fuerte dejo que por fin se corra junto a mi, luego de que nos corremos juntos quedo dentro de ella , ella intenta salir pero la cojo de la cintura.

Leonardo: si no quiere otra ronda deja de moverte. le dogo mientras cierro mis ojos

Lisbeth: claro que no quero imbécil no vez que estoy cansada y además estoy sensible


Me rio por sus ocurrencia y por su insulto que juro que si me lo fuera dicho otra persona sin pensarlo lo fuera matado.

Lisbeth: Leonardo tengo que ir al baño- me dice mientras me coge el cabello.

Leonardo: vamos juntos- le digo mientras nos paramos juntos.

Después de estar en el baño salimos ya listos para dormir ya que mañana lisbeth empieza con su entrenamiento.


LA MUJER DEL MAFIOSODonde viven las historias. Descúbrelo ahora