capitulo 18

1.4K 62 1
                                        

Lisbeth

Bueno voy a revisarte la herida para luego bañarte y cámbiarte está bien?

Leonardo: soy todo tuyo amor.

Le reviso a Leonardo la herida y luego le pongo una ropa cómoda y un poco floja para que no le vaya a lastimar la herida.

Leonardo: acostumbrate ya que no va a caer la primera vez que llegue herido por bala de y me siento muy orgulloso de tenerte como mujer te amo mucho mi amor.

Lisbeth: yo también te amor y pa la próxima cuídate mejor que no me gusta verte viendo cómo pierdes sangre por una herida como esa.

Leonardo: está bien amor pa la próxima me cuidare mejor pero no te prometo nada ya que son cosas que pasan en este mundo.

Tocan y la puerta y voy ha abrirla y es Nana con el desayuno


Lisbeth: gracias Nana.

Nana: de nada mi niña que te mejores mi niño.

Leonardo: no te preocupes Nana y muchas gracias.

Nana sale de la habitación y me quedo mirando a Leonardo un rato.

Leonardo: te gusta lo que ves. Si quieres puedes probar todo lo que tengo aquí.

Lisbeth: que mal pensado eres deja tus comentarios burgalés que no vamos a hacer nada hasta que te mejores.

Leonardo: me importa una mierda la herida.

Lisbeth: no te pongas bravo y come mejor que esa sopa se ve deliciosa.

Luego de que Leonardo comiera tuve que decirle que si no se comía todo no dejaba que me tocará durante un mes y el muy descarado se lo comió todo.

Eran las 10 de la noche cuando ambos decidimos bañarnos para ir luego a cenar ya que el señor no quiso cenar en la habitación. Me puse está pijama.

Y Leonardo sale del baño y me mirada de pies a cabeza muy serio ya sabe lo que va a decir

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Y Leonardo sale del baño y me mirada de pies a cabeza muy serio ya sabe lo que va a decir.

Leonardo: ni creas que vas a salir así.

Lisbeth: rodeo los ojos. Ya me pongo una bata. Maldito celoso digo un poco bajo para que no me escuche.

Leonardo: que dijistes?

Lisbeth: nada mi amor vamos que ya tengo mucha hambre. Digo actuando normales y salimos rumbo al comedor donde ya están sirviendo la comida.

Lisbeth: muchas gracias.

Leonardo ignora a las empleadas y se pone a comer. Cuando quiere ser amable lo es el muy desgraciado en ocasiones parace un niño pero en otras el propio diablo.

LA MUJER DEL MAFIOSODonde viven las historias. Descúbrelo ahora