Me llamo lisbeth Martínez soy de colombia tengo 25 años
Soy modelo
Influencer
Psicóloga
Me gusta mucho bailar y leer
Me llamo Leonardo Russo soy de italia tengo 30 años son el gran ceo de toda Italia y el rey de la mafia italiana. Y estudia gi...
Bueno voy a revisarte la herida para luego bañarte y cámbiarte está bien?
Leonardo: soy todo tuyo amor.
Le reviso a Leonardo la herida y luego le pongo una ropa cómoda y un poco floja para que no le vaya a lastimar la herida.
Leonardo: acostumbrate ya que no va a caer la primera vez que llegue herido por bala de y me siento muy orgulloso de tenerte como mujer te amo mucho mi amor.
Lisbeth: yo también te amor y pa la próxima cuídate mejor que no me gusta verte viendo cómo pierdes sangre por una herida como esa.
Leonardo: está bien amor pa la próxima me cuidare mejor pero no te prometo nada ya que son cosas que pasan en este mundo.
Tocan y la puerta y voy ha abrirla y es Nana con el desayuno

Lisbeth: gracias Nana.
Nana: de nada mi niña que te mejores mi niño.
Leonardo: no te preocupes Nana y muchas gracias.
Nana sale de la habitación y me quedo mirando a Leonardo un rato.
Leonardo: te gusta lo que ves. Si quieres puedes probar todo lo que tengo aquí.
Lisbeth: que mal pensado eres deja tus comentarios burgalés que no vamos a hacer nada hasta que te mejores.
Leonardo: me importa una mierda la herida.
Lisbeth: no te pongas bravo y come mejor que esa sopa se ve deliciosa.
Luego de que Leonardo comiera tuve que decirle que si no se comía todo no dejaba que me tocará durante un mes y el muy descarado se lo comió todo.
Eran las 10 de la noche cuando ambos decidimos bañarnos para ir luego a cenar ya que el señor no quiso cenar en la habitación. Me puse está pijama.
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Y Leonardo sale del baño y me mirada de pies a cabeza muy serio ya sabe lo que va a decir.
Leonardo: ni creas que vas a salir así.
Lisbeth: rodeo los ojos. Ya me pongo una bata. Maldito celoso digo un poco bajo para que no me escuche.
Leonardo: que dijistes?
Lisbeth: nada mi amor vamos que ya tengo mucha hambre. Digo actuando normales y salimos rumbo al comedor donde ya están sirviendo la comida.
Lisbeth: muchas gracias.
Leonardo ignora a las empleadas y se pone a comer. Cuando quiere ser amable lo es el muy desgraciado en ocasiones parace un niño pero en otras el propio diablo.