Perdido

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Kayn

Madre e hija se iban del establecimiento dejando solo a Kayn, después de descansar un rato el chico comió algo ligero para después volver a su casa, durante el trayecto no dejaba de pensar en como reaccionarían sus padres, Leona a pesar de ser una persona calmada, tolerante y comprensiva a duras penas los permitió seguir con su relación. Kayn quería pensar en como evitar que la verdad se siguiera manteniendo en las sombras. Durante todo el trayecto Kayn no hizo mas que preocuparse, el chico cerro los ojos solo un momento... Bueno así lo llego a sentir ya que solo despertó hasta ese momento por el ruido de su tono de llamada y contesto su teléfono con los ojos aun cerrados.

-Hola Kayn, ¿estas bien?-

-¿Zoe?... Diablos donde estoy- Kayn abrió bien los ojos solo para notar que no tenia ni la mas mínima idea de donde estaba. 

-Kayn ¿Qué pasa?-

-Tengo que salir de aquí, no reconozco este lugar- Kayn estaba algo asustado al estar en una parte de la ciudad que no conocía -Tendré que esperar a que el autobús llegue a alguna base de mientras podemos seguir hablando-

Kayn noto que Zoe no respondía, miro su teléfono y noto que estaba completamente descargado.  

-Ultima parada, ya vete- El conductor solo esperaba a que el chico dejara el autobús ya que las pocas personas que quedaban ya se estaban bajando.

-¿En que parte de la cuidad estamos?- Kayn estaba bastante preocupado y confundido.

-No se supone que puedes revisar eso en tu teléfono?- El chofer se notaba algo fastidiado por el echo de que Kayn aun no bajaba.

-Bueno... si pero esta descargado-

-No es mi problema ahora bájate- 

Ya estando fuera del autobús miro con preocupación a su alrededor solo estaba rodeado de casas despintadas, maleza por todos lados y casi ninguna persona en la calle, lo único que podía hacer era esperar a que llegara un camión en dirección contraria con el sol abrazador golpeando la espalda de Kayn. Mientras esperaba pudo notar a un sujeto con una pañoleta roja y ojos azules como las profundidades del mar caminaba hacia él, su andar era algo sutil pero al estar solo ellos dos era imposible no notarlo pero de haber estado en una multitud de personas a pesar de su atuendo tan peculiar pasaría desapercibido.

-Oye carnal ¿No tienes la hora?- Sus ojos no mostraban vida a pesar del color tan característico de sus ojos.

Kayn trago saliva mientras evitaba hacer contacto visual -No se que hora es...- 

-¿No puedes revisarlo?- La voz áspera que este tenia incomodaba aun mas a Kayn.

-Mi teléfono esta muerto y no tengo casi nada de dinero por favor no hagas nada- Mantenerse firme ante el miedo seria lo menos sensato y esto lo sabia muy bien, Ekko le recordaba muchas veces que si pasaba por su colonia lo mejor era no hacerse el valiente y cooperar en una situación así.

-¿Que?¿Crees que solo por vestirme así y preguntar la hora soy un asaltante?- El sujeto se mostraba bastante indignado.

-Oh... jaja perdón es que te veías un poco intimidante y la verdad es que mi teléfono se quedo sin batería- Kayn se pudo calmar un poco al ver que no era una amenaza.

-Eso es racista... pero ahora se que si tienes teléfono- El sujeto levanto su camisa y saco de entre su pantalón un cuchillo grande como el que se usa en una carnicería -Ya te la sabes-

-Oh... ¿puedo quitarle la memoria? es que tengo las fotos de mi novia-

-Ok-

Kayn fue despojado de todas sus pertenecías a excepción de su pantalón, camisa, la memoria y las llaves de su casa.

-Bueno adiós niño- El sujeto se fue sin decir mas.

-Gracias supongo- Sin nada mas que perder Kayn empezó a caminar resignado hacia donde suponía que estaba el centro de la ciudad hasta poder orientarse mejor.

Después de dos horas de estar caminando descalzo entre tierra y piedras Kayn se encontraba bastante cansado, hambriento y sediento pero saciar alguna de esas necesidades era imposible pero sus piernas ya no respondían, el chico callo de rodillas en medio de la calle y cerro sus ojos esperando que cuando los abriera se encontraría en frente de su casa pero al abrirlos nueva mente lo único que miro fue una camioneta con una bocina en la parte de arriba.

-El panadero con el pan el panadero con el pan...- La música se detuvo cuando la camioneta se puso enfrente de Kayn y el conductor bajo para ver que estaba pasando.

-¿Estas bien chico?- 

-Me asaltaron... quiero ir a casa-

-Sube te puedo ayudar-

Por muy peligroso que era subirse al auto de un desconocido Kayn no pensaba con claridad en ese momento así que sin pensarlo dos veces acepto. Ya en la camioneta el sujeto le dio agua y un bolillo un poco tieso pero a Kayn le sabia a gloria.

-¿Como te llamas niño?-

-Kayn, muchas gracias por ayudarme, ¿Cómo se llama usted?-

-Dale las gracias a mi esposa, se enojaría mucho si se entera que vi un chico tirado en la calle y no lo ayude jaja, por cierto soy Pantheon, a donde te llevo?-

Kayn le dio las indicaciones para llegar a su casa y después de eso solo hubo un silencio un poco incomodo.

-¿Como terminaste tan lejos?- El señor opto por romper el hielo para matar el tiempo.

-Estaba muy cansado y me dormí en el autobús, conocí a mi suegra y apenas acepto nuestra relación pero tuve que insistir mucho-

-Amor de preparatoria se como se siente, te da el valor para enfrentarte al mundo y sientes que va a durar toda tu vida- Una sonrisa nostálgica se dibujo en el rostro del panadero.

-La amo demasiado y hare lo imposible para que sigamos juntos-

-Pase por lo mismo chico- Pantheon exhalaba de forma pesada -Yo también tenia esa mentalidad pero todos cambian, los conflictos surgen y cuando te das cuenta esa persona tiene metas diferentes, sueños diferentes y aunque sigas amando no se puede esperar que esa persona haga lo mismo-

-Espero que con migo esto sea una excepción-

-Esperemos que si chico, de todos modos no es tan malo, al final conocerás a alguien que te ame diferente pero veras a esa persona y podrás dejar atrás el pasado. Mírame, conseguí una linda esposa que tenia el mismo sueño de tener una panadería- Pantheon saco su teléfono y le mostro una foto de una mujer de cabello bastante negro, ropa morada, un maquillaje un poco gótico y su vientre estaba bastante grande- Se llama Morgana es un encanto.

-Les deseo mucha suerte y en serio muchas gracias por traerme- Las palabras de Pantheon retumbaban en su cabeza y se preguntaba si solo estaba atrasando algo que parecía inevitable.

-Gracias chico, por cierto ya llegamos-

La camioneta se estaciono enfrente de la casa de Kayn, el chico se despido y le dio las gracias nueva mente. Al entrar a la casa se percato que estaba completa mente vacía, sus padres aun no llegaban y no sabia si eso era bueno o malo. Agotado fue directo hacia su habitación mientras contemplaba como los últimos rayos de luz se ocultaban, Kayn solo quería dormir... pero el sonido del timbre de la casa el cual era tocado una y otra vez no lo dejaba dormir hasta que algo enojado se asomo a la ventana para ver quien estaba molestando.  


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Nmms no tenia casi nada de borrador y prácticamente hoy hice todo el capitulo, estoy muy feliz de todas las vistas que tengo hasta ahora, muchas gracias por leer y llegar hasta aquí y espero que disfruten esta historia tanto como yo. 

Por favor comenten y voten que eso me llena de energía para seguir escribiendo.

KaynxZoe en MéxicoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora