En cuanto salió de el hocico de Oslo miro su al rededor de nuevo estaba ahí aquel lugar donde su vida fue una basura o aún peor
Ban: Este lugar sigue igual de horrible desde que me fui - dijo con algo de asco en su voz- bueno ahora a investigar pero donde preguntare primero - sintió que alguien choco con el y sin voltear a esa dirección dijo- oye fíjate por donde vas si
Xx: - esa voz es de el- Que rayos haces tu aquí pecado de la avaricia, Ban el zorro responde
Ban: - miro en la dirección que provino la voz -
*Yo conozco esa voz*
- en cuanto pudo ver de quien se trataba se sorprendió un poco-
Me pregunto lo mismo que tu que hace alguien como tú por estos lugares eh Perico
Jerico:Me llamo Jerico idiota y no te atrevas a llamarme así de nuevo imbécil - grito molesta-
Ban: Lo que tu digas Perico
Jerico: Te dije que no me llamaras así
Ban: Como sea dime que hace una persona como tu en este lugar
Jerico: Ah bueno yo vine a buscarte antes de que los demás pecados se fueran a Camelot pero la princesa Elizabeth me dijo que ya te habías ido con una tal TN pero no me dio ninguna dirección así que llegue hasta este horrible lugar, todos han sido muy groseros
Ban: Jajaja hay Perico que acaso no sabes el nombre de este lugar, claro alguien como tú no sabría de la existencia de este lugar pobre aquí solo viven ladrones y personas con no muy buenas intenciones hacia las mujeres - observó como varios hombres no le quitaban la vista a Jericó -
Jericó: Con no muy buenas intenciones a qué te refieres Ban
Ban: En verdad que eres tonta Jericó a lo que me refiero es que en primer lugar traes ropa de muy buena calidad lo que te hace ver qué tienes dinero y en segundo lugar eres mujer los hombres de aquí saben reconocer el aroma de una mujer - dijo acercándose a ella lo que provocó un sonrojo en Jericó - por eso te haré el favor de cuidarte perico
Jericó: Ya te dije que soy Jericó -grito mientras veía como se alejaba Ban pero al ver cómo los hombres la miraban prefirió aceptar que la cuidara no porque ella no fuera fuerte si no que ella sentía algo muy fuerte por Ban desde que la salvó de convertirse en un mounstro además de que la vio desnuda sentía que le debía un favor grande a Ban pero también en ese momento empezó a sentir amor por el.
Ban: -soltó una carcajada burlona- Está bien, "Jerico", pero mantente cerca. No quiero tener que explicarle al Capitán por qué dejé que te asaltaran en el primer callejón.
Caminaron por las calles polvorientas. Ban intentaba ignorar los recuerdos que golpeaban su mente: el hambre, los golpes de su padre, la soledad. Sin embargo, su instinto de ladrón seguía intacto. Se detuvo frente a una taberna de aspecto deplorable.
Jerico: ¿En serio vamos a entrar ahí? Huele a cerveza barata y desesperación.
Ban: Es el mejor lugar para conseguir información, Perico. Además, busco a alguien que destaca por no encajar en lugares como este.
Al entrar, el silencio se apoderó del lugar. Ban caminó hasta la barra y lanzó una moneda de plata que brilló bajo la tenue luz.
Ban: Busco a un hombre. Grande, con un bigote ridículo y una actitud que oscila entre el orgullo absoluto y la timidez extrema. Suele cargar un hacha que pesa más que todos ustedes juntos.
El tabernero tomó la moneda y señaló hacia la parte trasera.
Tabernero: No está aquí. Pero hay un viejo en las celdas del este que no deja de hablar de un "León" y de cómo el sol le devolvió la vida. Lo atraparon robando comida hace dos días.
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AMARTE ES MI PECADO (Ban El Zorro X Lectora)
AcciónBan el pecado de la avaricia y el hombre inmortal el perdió a la mujer que amaba por culpa de un demonio después de muchos años ella revivió gracias a uno de los díez mandamientos Melascula pero al pelear contra ellos su amada corría peligro de mori...
