Capítulo 4.- Mi primer encuentro con una celebridad.

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—Adiós abuela... —fue lo que le dije unos momentos antes de salir de casa e ir a Charing Cross para entrar en el Caldero Chorreante y después acceder al Callejón Diagon.

Ya que era la primera vez que salía de casa sin estar bajo supervisión de la abuela me encontraba muy emocionado, especialmente por el hecho de que la abuela había decidido darme acceso al dinero de la familia «Je, je, je muy tarde... No sé controlarme cuando gasto» pensé mientras caminaba rumbo al Caldero Chorreante.

Camine por alrededor de 8 minutos y después subí a un típico bus de color rojo para no tardar mucho en llegar y por el camino pensé en que haría si encontraba a alguien que conocía aunque nunca lo había visto «Puede que hoy me encuentre a Harry Potter... Pero la verdad no quiero conocerlo aun, siempre será distinto leer de alguien a convivir con alguien, si lo hago tendré que aceptar mi realidad... debería evitar entrar en contacto con él» pensé mientras miraba por una de las ventanas del bus.

«Igual podría ayudarlo desde las sombras para que derrote a Voldemort, aunque me gustaría destruirlo en este instante si fuera posible, sé muy bien lo que significa que exista una profecía... Sé que el destino hará cualquier cosa para que la profecía se cumpla, eso lo aprendí de los mitos griegos, por lo tanto, ya que la profecía dice "El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca..." Si intentó matar a Voldemort él vivirá de alguna forma u otra» pensé con seriedad mientras poco a poco me acercaba a mi destino.

«Pero bueno... Es demasiado difícil que encuentre por casualidad a Harry Potter, me dedicaré a comprar lo que me hace falta y si es posible evitar que Draco se encuentre con Harry... Lo mejor será evitar que esos dos se vuelvan enemigos y la verdad prefiero evitar las peleas escolares en persona, ya tuve suficiente de eso en mi anterior vida» pensé relajándome al saber lo improbable que sería ver a Harry Potter.

Llegue a Charing Cross y camine con calma hacia la entrada del Caldero Chorreante pensando que sería un día normal como cualquier otro, pero cuando entre me percate de algo que llamó mucho mi atención, eso era un hombre de muy gran altura y un pequeño niño de cabello desordenado que usaba lentes el cual estaba a su lado «Oh demonios, quien piensa o dice que no cree que algo pase lo invoca ¿No es así?» pensé al recordar lo irónico que era el destino en algunas ocasiones.

—Debería irme o simplemente me dirijo hacia la puerta del callejón... Ya que no tengo varita debería pedirle a alguien que me ayude a entrar al Callejón Diagon —susurre para mi mismo mientras seguía mirando a los que ahora sabía que eran Hagrid y Harry.

«Esos dos deben ser si o si Hagrid y Harry, el día coincide además sus rostros... Son como describen los libros, pero tienen ciertos detalles que me recuerdan a los actores que los llegaron a interpretar... Pero sé que no solo ellos están hoy aquí» pensé con cautela mientras entraba al caldero Chorreante y caminaba pegado a las paredes para evitar llamar la atención.

Me deslicé en silencio por las paredes hasta llegar a la puerta que daba al patio trasero del Caldero Chorreante, pero en vez de entrar en el patio decidí quedarme un poco, ya que por mucho que lo negara internamente estaba emocionado por ver "las escenas de la vida de Harry" en primera persona.

Hagrid se acercó a la barra llamando la atención del cantinero—¿Lo de siempre, Hagrid? —escuché decir al cantinero llamado Tom, lo cual me emociono por extraño que parezca.

«¡Así que es así cómo se siente vivir una escena en persona! Me pregunto si así se sentirá un actor secundario durante un show» pensé mientras me sentaba en una caja que estaba al lado de la puerta, ocultándose de la vista, pero sin perder de vista a Hagrid y a Harry porque no me perdería de ver el espectáculo que iba a comenzar.

Acrux Black: El Mago de una Tierra Alterna [Libro 1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora