CAPITULO 4

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El más joven estaba en estado de shock, estaba siendo besado y además en publico. Sentía que su corazón podría salirse de su pecho en cualquier momento por el simple toque de Hyunjin. Era la primera vez que se besaba con alguien en la calle, puesto que Changbin tenia que lucir como alguien soltero para el resto y que todo fuera según el más "discreto" y asi la gente no tendría que hablar sobre ellos. Eso por un segundo entristeció a Felix. Hyunjin lo notó ya que el rubio bajo la intensidad del beso y este lo atrajo más hacia el para intensificar los movimientos. Felix estaba sobre las nubes, se sentía en el mismísimo cielo y no quería que nadie lo bajara de ese éxtasis. Por un momento se olvidó de todos sus problemas y de lo que había en su alrededor. El beso era desordenado pero lento, mordiéndose los labios y picoteándolos de vez en cuando por falta de aire. Cuando Hyunjin intensificó el beso, abrió la boca de Felix dejando que su lengua se enredara con la del pecoso, lo que produjo que un pequeño gemido casi imperceptible saliera de los labios del menor. Fue solo entonces cuando el mayor apartó a Felix para poder conseguir algo de aire y también para relajar el ambiente. Ambos estaban hambrientos por el otro y no tenían problemas en demostrarlo.

- Deberíamos irnos, ¿no crees? - dijo Hyunjin a escasos centímetros de los labios del pecoso, generando así un escalofrío que recorrió todo el cuerpo del más joven.

- Si, tienes razón, será lo mejor - comentó Felix mientras este cogía su bebida y se levantaba de su asiento, siguiendo al mayor. Después se sentó en el asiento del copiloto aún incapaz de poder decir palabra alguna. Hyunjin arrancó el coche y empezó a manejar entre calles hasta llegar a la autopista. Felix no sabía donde iba, tampoco era capaz de preguntarle al mayor, su cabeza estaba aún en ese beso. Eso produjo que el pecoso se sonrojara de la vergüenza y una sonrisa doblada saliera de la cara de Hyunjin.

Tras varios minutos conduciendo ( fue más corto de lo que el joven pensó) Hyunjin subió la cuesta de una empinada colina, y se paró enfrente de dos rejas enormes con decoración lujosa. Felix sabía que la familia de Hyunjin era muy poderosa y de mucho dinero, pero jamás pensó que el más mayor viviera literalmente en una mansión a varios minutos en coche de Seúl. Las rejas se abrieron gracias a un mando a distancia que tenía el mayor en uno de los compartimentos de su coche, condujo unos metros hasta llegar al camino que conducía desde la entrada de la calle hasta la puerta del garaje, el cual era subterráneo. Felix estaba ensimismado por el amplio jardín que poseía la casa. Bajaron al garaje, donde un amplio display de coches de alta gama están colocados de manera ordenada, como si de un concesionario o museo de coches se tratara. Hyunjin aparcó y bajo de su coche, acto seguido se dirigió a la puerta de Felix la cual abrió haciéndole un gesto para que el joven se bajara.

- No tienes que tener miedo, no pienso hacerte nada- dijo Hyunjin desde el marco de la puerta. Felix bajó del coche y comenzó a mirar el resto de modelos que habían aparcados. Le gustaban los coches, pero tampoco era un apasionado.

- ¿Son todos de tus padres?- dijo Felix curioso, acercándose a un Ferrari negro estacionado cerca de la puerta que daba al ascensor para poder subir a la casa.

- Ese es mío, pero si, la gran mayoría son de mis padres. Puedo cogerlos cuando quiera - dijo Hyunjin, sin despegar los ojos de la maravillosa vista de la parte trasera del rubio. -No te haces una idea de lo bonito que se vería tu culo sentado en ese coche - dijo el mayor devorándolo con la mirada, lo que hizo que el más joven se diera la vuelta con las mejillas encendidas.

Felix siguió los pasos de Hyunjin hasta el ascensor, subieron hasta la primera planta. Al abrirse las puertas una luz muy potente se apoderó de la vista de Felix haciendo que este retrocediera un poco. La luz emanaba del amplio salón de color blanco y tonos arena, se notaba que estaba decorado de una forma exquisita. Fue entonces cuando recordó que había oído que su madre era diseñadora de interiores. La casa era de ensueño, de repente un pequeño perro apareció de la nada, ladrando y pidiendo la atención de su dueño.

Te Bajaré la Luna | Hyunlix 💜Donde viven las historias. Descúbrelo ahora