[ Querido usuario.
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Por lo que le deseamos un grandioso y...
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[ Logro completado por su primera interacción con Tartaglia: " Señorita, ¿Es usted mi suegra? ]
¿Que mierda? ¿En serio este es el título?
Observé al humano que nos miraba de vez en cuando como si quisiera comprobar el parecido entre los dos. Por supuesto que no encontraría nada, después de todo mi pequeño no fue creado por mis propias manos. El humano pareció rendirse al no encontrar nada, sin embargo en sus ojos se reflejaba la duda, sonreí con ojos de media luna cuando la atención de mi pequeño volvió a mi.
— ¿Has terminado tu entrenamiento? — preguntó mi pequeño.
— Sí, he recuperado gran parte de mi poder. Ahora, puedo enfrentarme incluso a un Dios — murmuré al mirar como mi mano se cerraba y abría varias veces.
Aquellos bonitos ojos añiles me observaron con mucha atención, subía y bajaba su mirada como si tratara de buscar algo en mi. Lo supe, desde el momento en que me miro, él ya sabía que no era la Agatha que él conocía. Mi sospecha se confirmó cuando lo vi tocar la pluma que le entregué, está emitió un ligero brillo color azul.
— ¿Esta señorita es tu madre, Scaramouche?
Ambos miramos al humano, al poco tiempo mi Baladista me dio una mirada a la que no dude en corresponder con una sonrisa. Naturalmente su orgullo no le permitió dar otro tipo de expresión o acción, así que terminó por desviar la mirada y dejó de mirarme. No me sentí triste, ni rechazada, ya que el mejor regalo que obtuve fue ver un rastro rojizo en la punta de sus orejas.
— Métete en sus asuntos, Childe.
Observé el cambio en las expresiones del humano, había fruncido el ceño como su estuviera molesto por la respuesta, luego suspiro rendido y me miró. Bajo la mirada atenta de nosotros, el humano con aspecto de zorro camino en mi dirección a un paso tranquilo, sus labios eran adornados con una sonrisa amable.
[ Tartaglia, Onceavo Heraldo de los Fatui ]
La ventana de presentación del personaje solo fue visible para mí.
[ Interés amoroso Tartaglia: +0 ]
Sonreí con malicia, era perfecto no tener interés amoroso. Sabía que no era malo debido a que era positivo el crecimiento de los números y el que no hubiese crecimiento en el interés amoroso era satisfactorio, lo digo por qué no tendré que lidiar con un harem más tarde.
Eso no me quitaba la preocupación sobre el título del logro reciente.
— Mucho gusto, señorita. Mi nombre es Childe.
El zorro astuto extendió su mano. Permanecí observando los detalles de su mano durante unos segundos, los músculos humanos de su mano eran perfectos, se notaba que hacía ejercicio y se alimentaba bien. La piel del humano lucía ligeramente bronceada, las venas en sus brazos eran notables a pesar de eso.