La noche cruda comenzó a caer, el sol se iba dando la bienvenida a la luna menguante que comenzaba a sobresalir sobre la oscuridad penetrante del cielo. Las nubes eran grisáceas y pesadas sobre las estrellas que eran opacadas por las mismas.
La gente caminaba con prisa sobre los pasillos de la facultad, varios abandonaban las instalaciones para dirigirse a sus hogares, rendidos y sin energía a pesar de ser el primer día de la semana. Muchos se dirigían a los transportes que proporcionaba la universidad, unos iban a sus autos propios u otros solo iban a pie. Todos con el mismo objetivo, ir a casa a descansar después de un día estresante.
Los ojos del castaño viajaban sobre los estudiantes, le gustaba mirar a la gente (Aunque suene extraño.) miraba todo sobre ellos, el estilo de ropa y calzado, la mochila, accesorios, la forma del cabello y más curiosidades que notaba.
Eran más de las siete de la noche, se encontraba sentado sobre las escaleras de un edificio, junto a Roier, su mejor amigo que se encontraba a su lado, recargado sobre su hombro izquierdo.
Roier, siendo totalmente sinceros lucía fatal, llevaba una sudadera negra gigante con un estampado genérico que le llegaba un poco por arriba de las rodillas y unos pants grises desgastados, su cabello se notaba despeinado y hasta ligeramente graso y no llevaba su característica bandana que rodeaba su cabeza. Estaba hecho un desastre, se notaba patético y triste. La luz que lo rodeaba hoy se vio totalmente opacada.
Roier comenzó a sollozar nuevamente, Charlie solo pudo rodearlo con el brazo izquierdo y darle caricias de apoyo sobre el brazo, algo sobre su pecho se comprimía con tristeza, odiaba ver a su amigo de esa manera.
—¿Soy una perra? Slime. —Preguntó con los ojos llorosos e hinchados, escuchar esa pregunta lo sorprendió ¿A qué se debía su pregunta? Soltó el agarre que ejercía con cariño y se incorporó para verlo a los ojos.
—¿Por qué dices eso? Roier, nunca vuelvas a preguntar eso. No eres ninguna perra. —Vocifera molesto, no le gustaba oír esa clase de cosas de su amigo, le es estrujaba el corazón escuchar la voz quebrada del mexicano.
—Me dijo Foolish que era una perra egoísta por dejar a Cellbit. - Responde sorbiendo la nariz. —Pero te juro que no lo hice por egoísmo, lo dejé porque no me sentía bien y no quería que el pensará que era por su culpa.
Los ojos del castaño se abren efusivamente ¿Cómo era posible que Foolish le dijera algo así a Roier? Su expresión se nota tensa, sus ojos viajaban alrededor de su rostro buscando más respuestas, sin pedirlo Roier continuó.
—Estaba hablando con Cellbit, traté de explicarle porque me sentía mal, llego Foolish y Vegetta donde estábamos, ellos sabían que estábamos hablando de algo privado y aun así no se fueron. —Dice entre lágrimas, Charlie sacó de su mochila un pañuelo desechable entregándoselo siendo bien recibido. — Seguí hablando con Cellbit, le dije que estaba deprimido y que no quería que el pensará que era su culpa y lo mejor era terminar.
Slime no dijo nada, solo escuchaba a su amigo que de vez en cuando soltaba pequeños hipidos a causa del llanto. Estaba simplemente analizando la situación tratando de no exaltarse porque sabía que si lo hacía las cosas no saldrían bien.
—Noah escuchó todo, Cellbit se fue y me dejo solo a lado de esos pendejos, se acercó Foolish a decirme que era una perra y que era como todas las demás, comencé a llorar y él me dijo "Sigue llorando para traer a Cellbit y se le suba el ego, necesita ver como su perra llora por él". —Roier con la voz quebrada miró a su alrededor, derrotado. Estaba tan jodido que podía sentir la satisfacción de Foolish ser palpable aún él estando lejos.
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poemas ; slimeriana.
Fanfictiondonde Slime se enamora perdidamente de Mariana pero el está con el idiota de Foolish. angst ;;