Mi nombre es Taeyeon Kim y soy la tercera hija de la familia Kim, mi padre es el patriarca actual, es un hombre con una presencia abrumadora, la cual e tenido que ver muy pocas veces.
Tengo apenas 10 años y a esta edad es cuando se lleva a cabo la ceremonia para que se manifieste mi maná, en cuanto al nivel de mi espada ya fue medido y puedo decir que soy una prodigio, pero no puedo sentirme realmente bien si no puedo saber que tan buena seré con mi maná, cual será el nivel y cual será el poder que se me otorgara.
Usualmente en el ritual también se le bendice a quienes pasan por el, se les otorga un poder el cual es entregado por un dios, la elección es totalmente de ese dios, el potencial es importante y tener esa bendición me dirá que camino debo seguir.
Hay bastantes dioses y cada uno de ellos puede tomar tu potencial y darte su bendición para iniciar tu camino, esta el dios del agua, del trueno, del fuego, del hielo, Herrero, entre otros. Con ellos muchas bendiciones y también muchos dioses menores de los cuales puedes obtener bendiciones en tu camino.
Lo que espero es que todo salga bien, porque soy la tercera hija, mi deber es destacar y estar al nivel de mis hermanos, para que así mi padre el patriarca me reconozca.
Hasta el día de hoy vivo en la mansión con mis hermanos, mi hermano mayor está al lado de mi padre como el heredero, mi hermana está actualmente en la academia y yo si todo sale bien seré entrenada en casa por 2 años antes de ir a la academia a la edad de 12 años.
Estoy realmente ansiosa porque llegue esta noche, quiero saber cuál va a ser mi poder, cual será ese grandioso camino que me espera, quiero honrar mi apellido y mi legado en la familia Kim.
-mi joven señorita, la hora a llegado, el patriarca espera por usted- me había distraído tanto pensando, que sin imaginar llego la noche, era el momento, mi momento.
Miré a la doncella que me sirve, me puse de pie y ella salió de la habitación, yo tomé aire y la seguí en silencio.
A mi corta edad me he dedica a hacer dos cosas, una es tomar conocimiento a través de los libros y el otro es entrenar con la espada, porque no quiero solo ser una guerrera "la información y el conocimiento mismo son poder" eso me lo dijo mi madre antes de morir.
Mi vida cambiará desde ahora en adelante, seré esa persona que seguirá a mi madre, ella era una de las mejores espadachines, conocida como la más veloz y ágil "estocada mortal", claro ella fue la segunda esposa de mi padre, la primera que es la madre de mis hermanos, ella aún vive.
No debería seguir divagando, lo que debería hacer es concentrarme en este momento.
-ya estamos aquí mi joven señorita, por favor pase- miré con decisión aquella puerta y di mi primer paso a la gloria.
Empujé aquella puerta, cuando la abrí vi a mi padre bajo la luz de unas velas, el me miró y yo me incliné con mi mano en mi pecho.
-saludos al patriarca, mi señor padre- mantuve mi inclinación por un momento y luego volví a mi posición recta.
-estas lista?- el patriarca tenía una gran presencia, era serio y para muchos aterrador, pero para mi era una persona a la que respetaba porque quería llegar a ser igual a él.
-lo estoy mi señor- lo único de lo que tenía conocimiento sobre esta ceremonia era de los beneficios, pero el ritual en sí no lo sabía.
-desde ahora deberás seguir mis instrucciones, es importante que tomes una meditación total- era algo que solo mi padre podría trasmitir, solo los patriarcas podían hacer esta ceremonia.
-así será- esto iba a ser de generación en generación para los líderes.
Ahora que podía mirar de reojo a mi alrededor, no se veía casi nada, esta habitación parecía estar totalmente a oscuras, si no fuera por esas tres velas en medio entonces parecería un vacío totalmente oscuro.
-toma asiento como yo lo hago, dejaré solo una vela entre nosotros- volví mi atención y vi a mi padre sentarse en posición de loto, ya lo había visto en mi madre, ella me la había enseñado, así que me agache para tomar esa misma postura -desde ahora cerraras los ojos y entra en el mundo de la meditación, dejarás de escuchar mi voz y cuando se presente el maná y tu bendición todo terminará-
Fue una explicación corta, pero entendía, el mundo de la meditación era algo complicado, había leído sobre él, cuando entrabas totalmente en ese mundo todo se volvía la nada.
Yo intenté meditar muchas veces, intenté entrar a ese mundo pero lo máximo que alcance a hacer fue acallar mi sentido del oído, pero lo demás no lo logré, por lo que escuché una vez por mi hermana fue que mi padre en este ritual te ayudaba a entrar a ese mundo, esa era su labor.
Intenté concentrarme, respiraba lento y pausado, podía sentir una gran energía a mi alrededor, lo más probable es que fuera de parte de mi padre, él estaba intentando llevarme a ese mundo.
Mi sentido del oído se fue, porque lo sé? Porque podía sentir ese equilibrio que daba al marcharse, la vista también se había ido, muchos piensan que por solo cerrar los ojos se debería ir el sentido de la vista, pero eso es incorrecto, al perder la vista también se va la imaginación, si no se fuera podría estar imaginando una película en mi cabeza.
De apoco pude sentir como se iban mis sentidos, el olfato, el tacto, el gusto, hasta que por fin pude entrar al mundo de la meditación, no podía sentir absolutamente nada, podía verme en un vacío totalmente oscuro, había leído sobre esto, sobre el mundo de la meditación, ahora era el momento donde se debía manifestar mi maná.
No podía saber cuánto tiempo había pasado, cuánto llevaba en este mundo, solo sabía que nada había ocurrido, mi meditación estaba completa pero el maná no se manifestaba.
Sentí un impulso de repente y mis sentidos volvieron a estar intactos, tomé una fuerte respiración y cuando abri los ojos me encontré con la mirada de decepcion de mi padre.
No podía entender que había pasado, no podía sentir nada en absoluto, comencé a asustarme porque mi padre se puso de pie de repente y con un movimiento de mano prendió las luces del lugar.
Me puse de pie y miré a mi alrededor, parecía una habitación totalmente normal solo que no había absolutamente nada, ningún tipo de mueble, estaba completamente vacía, solo estaban las luces y las velas ya apagadas.
-padre- no podía entender que estaba pasando ahora mismo.
-vete- solo podía ver la espalda del patriarca ahora mismo, se notaba molesto.
-que..- pero no quería irme así, quería saber que estaba pasando, porque me trataba de esa forma y porque no podía sentir nada diferente en mi.
-sal de aquí- mi padre casi gritó y pude sentir esa abrumadora presión, una que me hizo casi flaquear y caer.
-pero..- no podía solamente dejarme caer, al menos debía ser honorable.
-no tienes maná- esas palabras golpearon mi cuerpo, como que no tenía maná? Era por eso que no sentía nada diferente?.
-puedo intentarlo..- no podía ni quería rendirme, porque tal vez había sido solo un simple fallo.
-no, no puedes, si el ritual no funcionó es porque no eres compatible con el maná, a pasado antes en otras ramas familiares y aunque lo intenten no pudieron, vete- apreté mi mandíbula, si mi padre lo decía entonces era cierto, no tenía nada más que hacer.
Me incliné como lo hice cuando llegue, aunque no estuviera viéndome los modales deben seguir siendo parte de mi persona.
-si señor, con su permiso- me levante y vi su espalda por última vez, salí de aquella habitación en silencio.
Mi vida iba a cambiar, pero no va a ser gloriosa, porque alguien que no puede utilizar maná, no puede ser parte de esta familia.
Mi familia, una de las más honorables por ser los mejores espadachines que utilizan maná para luchar, una de las ramas de la cúspide con una hija fallada, eso no podía pasar, este era mi fin, con tan solo 10 años lo sabía, el fracaso en la familia Kim no era aceptable.
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Amor, Honor y Espadas
Fan-FictionTaeyeon es la tercera hija de una familia reconocida por ser una de las mejores en el manejo del Maná y la espada. Pero ella paso por un terrible problema cuando intento el ritual que cada descendiente de la familia debe realizar. Será posible que p...
