Nuestros Encuentros

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PV TIFFANY

Estaba molesta muy molesta, me senté en la cama de mi habitación, como es que mi padre me trató así delante de aquella chica extraña solo porque estaba herida?.

Sabía que él era demasiado amable, eso no me molestaba, sabía que un médico de experiencia como él debía relacionarse con muchas personas, pero una chica que simplemente pasó a nuestro territorio por la barrera y que supuestamente no pueda utilizar maná.

El tiempo desde ese primer encuentro pasaron, no podía dejar de pensar en esa chica, todo el tiempo estaba con el ceño fruncido y mi padre me lo dejaba saber, pero no era porque me hubiese gustado o algo así, había sido bastante grosera, aparte de que era horrible, tenía una cicatriz en el ojo y su iris se había aclarado.

Aparte estaba llena de sangre y cicatrices, cuando mi padre le quitó la vestimenta pude verlas, me preguntaba como era que alguien simplemente luchaba porque si, parecía una salvaje.

Pero era educada, como podía ser simplemente una salvaje que solo vivía para luchar.

La alarma de aviso de que alguien pasó al territorio volvió a sonar, mi padre estaba ocupado con unos pacientes y me pidió que fuera, parecía que sabía que podía ser aquella chica.

Así que fui hasta ahí y sí tenía razón era ella, estaba molesta de verla, pero por alguna razón otra vez estaba llena de sangre, me preguntaba si estaba herida o solo era sangre de las bestias de ese territorio.

Me pidió algo absurdo, porque querría vivir en nuestro territorio, como podía confiar en ella, como podría decirle a mi padre algo así, sabía que simplemente aceptaría porque él era de esa forma.

Pero lo que más me molesta son sus palabras, cree que realmente habla bien y es educada pero solo quiere llegar a nuestro territorio, jamás debería dejar que algo así pase.

Tuve una conversación con mi padre sobre su mensaje y él realmente quiere molestarme? Me dijo que yo debía tomar esa decisión, iba a ser la siguiente heredera y tenía la misma edad que esa chica así que al final tal vez terminaría siendo mi ayudante.

Era algo absurdo, se que él me hace esto para que tome experiencia y enseñanza pero por alguna razón esa chica me irrita, todo lo que se trata de ella me irrita.

Llevó unos días reflexionando, me pregunto si ella a cruzado el bosque para encontrar la prenda que pidió, por alguna razón comencé a preocuparme por la situación, llegaba a lastimarse demasiado por venir hasta nuestro territorio.

Fui hasta la orilla del territorio, recorrí un poco el lugar hasta que vi algo, me sorprendió, era la primera vez que veía a alguien luchar de esa forma, se notaba cansada y herida, eso me molestaba aún más, creo que lo que realmente me hacía sentir así era que ella no valorara su propia vida.

La veía con atención, estaba realmente débil, a pesar de eso luchaba solo con puños, atravesaba la carne de esas bestias, pensé en que hacer para ayudarla y me acerque a la orilla de la barrera, conjuré un hechizo de fortalecimiento para ella, la vi pararse con más fuerza y eso me dio esperanzas.

Estaba realmente preocupada y no sabía porque, quería que quisiera vivir, quería que realmente se cuidara y que lograra reales hazañas en su vida.

En un momento ella me miró y yo no supe que hacer, ella sabía que estaba ahí, la decisión que mi padre me había dado debía tomarla ahora.

Cuando ella se vio más libre me atreví a pasar la barrera, le dije lo que quería escuchar, la verdad era que quería ver que su vida fuera mejor y si iba a ser en nuestro territorio tal vez y solo tal vez ella decidiera vivir de una mejor forma.

Ella no quiso que yo la curara y eso me preocupó, sabía que estaba herida y tal vez no iba a poder venir enseguida, solo quedaba esperar a que sonara la alarma, mi padre ya me había dicho que debía ir con alguien a buscarla a ella y a su doncella.

Me comuniqué con la vice-capitana de la guardia de nuestro territorio, no quería sorpresas así que mejor llevaba a un guardia.

Solo pasaron dos días cuando se escuchó la alarma, salí enseguida a buscar a la capitana y nos transportamos al lugar, vi a una chica de pie mirando a la barrera, era alta, de melena y de cabello castaño claro, miré a donde veía y podía ver que ella estaba luchando.

Me acerqué enseguida algo preocupada, miré a la vice-capitana quien sacó su espada.

-eres la doncella de taeyeon?- la chica se giró y se inclinó enseguida a pesar de estar así de preocupada.

-señorita, si, es un placer, yo.. ella- parecía ser educada.

-lo se, debemos esperar, no podemos simplemente pasar al territorio Kim- miré a Seohyun, parecía estar lista para pelear si se lo pedía.

-pero...- no podíamos hacer nada, no podíamos causar un conflicto, aunque yo me había atrevido a entrar la vez pasada no estaba armada.

-lo lamento- es lo único que le pude decir y ella solo se giró para prestar atención.

Esperamos en silencio, era algo realmente molesto, quería que ella dejara de hacerlo.

La espera fue eterna, cuando la vi correr di un paso hacía adelante, esa bestia venía demasiado encima, la vi saltar y luego estaba en brazos de su doncella, conectamos miradas por un momento, pero después ella dejó salir sangre de su boca y se desmayó.

-hay que recostarla, Seohyun ayúdame- ella se acercó enseguida y junto a la doncella la recostaron boca abajo.

le rompí las prendas y me sorprendí, había visto bastantes heridas pero aún así no me sentía bien por verla de esa forma.

Comencé a conjurar el hechizo de curación, no era tan fuerte como el de mi padre pero funcionaría aunque sería más lento.

Apreté los dientes, realmente era malo, podía ver su columna, intenté hacerlo mejor, la sangre dejó de salir y de apoco los tejidos comenzaron a cerrarse, pasaron varios minutos y por fin pude cerrar la herida.

Mi familia, los hwang era de la rama médico, mi padre era el patriarca y yo su única hija, mi madre había fallecido hace años, nosotros los médicos usábamos aura, maná y magia, todo esto con fines curativos, no eramos luchadores, pero mi padre me había enseñado un par de hechizos en caso de ser necesario, algunos explosivos y otros defensivos, yo no estaba interesada en aprender ese tipo de cosas, pero era la única defensa que podía tener un médico.

-esta listo, ahora debe descansar- solté un suspiro satisfecha -Seohyun puedes cargarla?-

-si mi señorita- vi como la tomaba y la alzaba, le indiqué a la doncella de taeyeon que se acercara.

Estaba realmente cansada pero conjuré el teletransporte, llegamos a la casa principal, le indiqué a Seohyun que llevara a taeyeon a una habitación para que la analizaran y vieran que todo estuviera bien, también para que revisaran a su doncella.

Me fui hasta mi habitación, me tiré en la cama para descansar, había gastado demasiada energía, debía haber ido a ver a mi padre primero pero quería descansar solo un poco antes de hacerlo.

Aquí habían 4 ramas poderosas, los Kim espadachines que utilizan maná para luchar, los Choi quienes son magos, los Park quienes utilizan el arte marcial mágico y por último nosotros los Hwang los médicos mágicos.

La mayoría de las ramas utiliza magia a excepción de los Kim, pero a pesar de eso son grandes guerreros que pueden hacer frente a cualquiera, me pregunto si taeyeon es parte de ellos, su etiqueta me hace pensar que si, aparte de su doncella, será que la desecharon solo por no tener maná? Seria lógico, pero ella dijo que su apellido era Kang y mi padre conoció a su madre, entonces realmente no se que pensar.

Lo único que esperaba era que taeyeon decidiera tener una mejor vida en este territorio, aunque me molestara lo deseaba de corazón.

Amor, Honor y Espadas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora