──Sonríe, o te arrugarás más rápido ──dijo papá, maniobrando con el volante. Las delicadas miradas que me dedicaba con precaución de descuidarse del camino fueron suficientes para percibir mi malestar con la situación.
──¿Y terminaré como tú? ──respondí sin despegar la atención de mi teléfono.
──Auch. Eso es lo que tu mamá decía.
Me reacomodé en mi lugar intentando disminuir la tensión que se había formado en lo bajo de mi estómago. Papá nunca mencionaba a mamá, y así lo prefería yo. ¿Por qué desde que me habló de Susannah por primera vez no dejaba de hacerlo?
──No creo que a tu nueva esposa le haga mucha gracia que menciones al amor de tu vida y madre de tus hijos con tanta frecuencia ──silbé con algo de ironía en mi voz. Está de más decir que no estoy demasiado a gusto con este nuevo matrimonio. Y menos sabiendo que no durará mucho más del tiempo que a mi padre le gustaría.
──Susannah es genial, Noah ──juntó sus ojos con los míos por el espejo retrovisor──. Te agradará, ya lo verás. Y no le importa que hables de tu madre, así que siéntete libre de hacerlo.
──Iba a mencionarla aunque no me lo dijeras.
Eso es, Noah. Siempre con el orgullo en alto.
Escuché un suspiro proveniente de los labios de papá. Frustrarse por mi terquedad no era nada nuevo en su rutina. Solo que ahora no tenía nada de qué reclamarme. Él fue quien me arrebató de mi hogar, de mis vacaciones con mis amigas y de mi madre en primer lugar. Así que no, padre. No voy a sonreír.
A pesar de que las horas de viaje fueron exhaustivas, por fin terminó la pesadilla para iniciar una nueva. Pues ese cartel que decía "Cousins" en grande, realmente no me daba buena espina. Especialmente al ver la enorme casa a la que nos enfrentaríamos por el resto del verano y, tal vez, por el resto de mi vida hasta donde sé. Dos pisos de puro lujo y glamour era lo que se veía desde la entrada, pulidamente cuidada y nada que ver con los modestos hogares a los que estaba acostumbrada.
No pasaron más de dos minutos antes de que saliera una mujer rubia con entusiasmo por la puerta. Delgada, hermosa y rica hasta las muelas. Al menos esa era mi perspectiva. Mi papá me dio un empujoncito en el hombro para que baje del auto, y él se apresuró a hacerlo primero. Envolvió a mi nueva madrastra en sus brazos y la alzó al aire gracias a la fuerza que lo caracterizaba, y a las risas que logró sacarle.
──Olivia ──exhaló Susannah al verme parada frente a ellos──. Eres aún más hermosa que en las fotos ──sonrió con calidez antes de dirigirse hacia mi dirección. Alzó una mano aún manteniendo distancia, supongo que papá le habló sobre la ley principal si formaras parte de mi vida: mantén el espacio personal.
Acepté su saludo con una sonrisa de labios sellados sin ninguna intención de parecer descortés.
──Soy Noah ──la corregí──. Olivia era el nombre de mi madre ──aunque fue palpable la acidez en mi voz, aunque mi padre me dirigió la peor mirada de advertencia de mi vida, y aunque pude o no haber tirado ese comentario con algo de maldad, Susannah no flaqueó su tranquilidad en ningún momento. Es más, continuó con la sonrisa más feliz que alguna vez pude haber visto. Y para mi desgracia o suerte, no le dio ni la más poca importancia que mi desesperada amargura exigía.
──Noah será ──asintió──. ¿Te gustaría conocer a mis hijos? Están adentro, y no pueden esperar para ver a su nueva hermanastra favorita.
Soy su única hermanastra.
──No es como si pudiera negarme.
Y unas carcajadas florecieron de la garganta de Susannah. En serio, ¿acaso esa felicidad era tan imperturbable?
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END GAME © [Jeremiah & Conrad Fisher]
Fanfiction⠢ ˚⋆₊ ་ ━━ 𝐄𝐍𝐃 𝐆𝐀𝐌𝐄 ❛ No tiene sentido seguir intentando ganar tu estupido juego❜ ➤ La sorpresa se refleja en el rostro se Noah cuando su padre dice que en el tiempo en el que ella no había esta...