¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Estábamos sentadas una enfrente de la otra
-¿No prefieres un chocolate?
-Un café -respondió- solo
-Vale, lo mismo para ella
Le echo en el vaso y se fue cuando bebí de mi taza
-Mi madre no quería que tomara café -volvió a responder.
-Ya, mi madre era igual conmigo -nos miramos a los ojos- pero lo bebia a escondidas como tú -dio una pequeña sonrisa y sonreí mirándola cuando cogió azucar echándose y le miraba cuando sonreí y me miró- golosa, ¿eh? -nos quedamos calladas- Rachel, ¿alguna vez te ha pasado algo como lo de ahora?
-No -respondió- no de esta manera Yo no quería matar a ese tío
-¿Como lo mataste? -nos quedamos calladas y bebió de su taza- vamos a ir a un sitio donde escondernos y acalaras las ideas hasta ver que hacer Tienes miedo, lo se, pero aveces no hay tiempo para asustarse, oye, nadie te cogerá Te lo prometo
-No tengo a dónde ir de todas formas -volvió a responder- me gusta tú collar
Lo toqué
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Sonreí -Gracias Me lo regaló un amigo cuando eramos unos niños
Dick, me lo regaló él
-¿Y que significa? -preguntó.
-El ancla representa la lealtad Porque cuando la tiran del barco y se amarra a el fondo del mar da estabilidad a el barco
-¿Eso lo sabías tú? -volvió a preguntar.
-No, me lo dijeron Pero es mejor conocer la historia antes de crearla
Asintió con la cabeza y bebió de vaso
***
Estaba de pie cuando cogí el móvil y le llamé
Espere unos segundos
-Hola
-Hola
-¿Que pasa?
-Tengo a Rachel conmigo, la llevo
-Bien, os espero
Colgué guardando el móvil y me fui con ella
***
Cogí mi chaqueta y me la puse cuando fui a dónde Rachel que estaba viendo la televisión sentada en la cama
-Eh, ¿quieres pizza?
-Vale -respondió Rachel.
-No le abras a nadie -miro la televisión- ¿es juego de tronos? ¿No eres pequeña para eso?
Me fui a la puerta
-¿Vas a ir sola? -preguntó Dick y nos miramos a los ojos.
-Si, quédate con ella
-Puedes ir con tú novia -miramos a Rachel- no me pasará nada
-No somos... -respondimos Dick y yo a la vez cuando nos quedamos callados.
-Solo somos amigos -respondió Dick.
-Muy amigos
-Que no lleve piña -volvió a responder Rachel- por favor
Le miro y sonreí
-Por supuesto -abrí la puerta y salimos cuando Dick la cerró- ¿por que todos se piensan que somos novios?
-Por algo será -nos miramos a los ojos y le di un pequeño empujón sonriendo y sonrió mirándome mientras seguíamos andando.
-Quisieras
***
Entramos y cerré la puerta
-¿Rachel? -preguntó Dick y nos quedamos callados cuando la oímos hablar.
Me fui dejando la pizza en la mesa y Dick me siguió cuando la vimos sentada en la bañera y encendí las luces
-Rachel -nos miramos a los ojos- ¿que pasa?
-No -respondió Rachel- no me toques -me acerqué a ella y Dick se quedó en la puerta y me puse de cuclillas enfrente de ella- no quiero ayuda de nadie, no
Le cogí dándole un abrazo y puso sus brazos alrededor de mi cuello y mi brazo alrededor de su cintura poniendo mi mano en su pelo
-Tranquila -susurre- no pasa nada -le acariciaba el pelo lentamente y me apretó fuerte- estoy aquí
#
Estábamos en el coche mientras Dick conducía y estaba de copiloto con Rachel en los asientos de atrás
-Según esos informes -respondió Dick- el hombre que te perseguía puede formar parte de una oscura secta Al parecer creen que su destino es impedir el fin del mundo
Miro a Rachel
-¿Significa algo para ti?
-Bueno -respondió Rachel- cuando era una niña no podía enfadarme ni asustarme porque pasaban cosas malas
-¿Que clase de cosas? -preguntó Dick.
-Ahora yo también soy huérfana -volvió a responder Rachel- ¿no? -nos quedamos callados- ese millonario, Bruce Wayne ¿Él te crió?
-Si -volvió a responder Dick.
-Sería muy guay -respondió Rachel.
-Más bien complicado -respondió Dick y nos quedamos callados cuando puse mi mano en su muslo mirándole y me cogió la mano entrelazando nuestros dedos mientras tenía la otra mano en su volante y miraba la carretera.
-¿Alguna vez desaparece? -preguntó Rachel.
-¿El que?
-La sensación de abandono -volvió a responder Rachel.
-Si -nos miramos a los ojos- bueno, no del todo
-Tambien me dejareis -respondió Rachel y le miro- ¿verdad?
-No -volvió a responder Dick y le miro- no, no te abandonaremos