Me empezó a sonar el móvil y me desperté cogiendolo
-¿Si?
-Dick, es tarde Despierta
-Si, estoy despierto ¿Quien es?
-Soy yo, Luke
-Ah -me levanté- hola Luke
-¿Adivina donde creen todos que estás?
-Si, genial
Bajé y no había nadie
-Dime cuando podré decirle a la gente que has vuelto
-Sigo aquí Un viejo amigo ha muerto
-Lo siento Oye, los funerales son mucho mejores que las clínicas para despertar -bebí de mi café- lo que quiero que hagas es que le digas a Riley todo eso Y también...
-Genial, chao
Colgué y le llamé cuando cogí el ordenador encendiendolo
-¿Diga?
-Hola Michael, soy yo Tengo que comprar algo por Internet
-¿Estás borracho?
-No, no he bebido -miro la pantalla- si quisiera comprar una máquina de café, ¿como tendría que hacerlo?
-Lo buscas en Google y le das a comprar
-Ah, ¿es así de fácil? -le di con el ratón- bien, vale ¿Y si quisiera comprar alguna joya o un osito de peluche como haría eso?
-¿De que hablas? ¿Que coño está pasando? Dijiste que querías quedarte unos días y ya llevamos 1 siglo
-Si, amm... creo que voy a quedarme un poco más
-Vale, genial ¿Y de cuanto tiempo hablamos?
-Pues resulta que tengo una hija
-¿De una puta?
-No, de Helga Tiene 6 años y se llama Megan -se quedó callado- ¿Michael? ¿Estás vivo?
-Si, no, si Que pasada, Dick Grayson es padre
Apoyé mi espalda en el sofá
-¿Crees que se me va a dar mal?
-No, no Lo harás genial
Colgué y miro para enfrente
Suspiro
***
Estábamos sentados y Rachel bebió de su vaso mientras le contaba el filete a Megan
Le di el tenedor y comió un cacho
-Recuerdo estos platos -respondió Dick y le miro- tú madre siempre los usaba
-¿Conoces a la abuela? -preguntó Megan.
-Si -volvió a responder Dick- la conocí -me miró y le miro- venía aquí muchas veces
-Así es cariño, cuando era la casa del abuelo, yo era pequeña
-¿Te gusta el oso? -preguntó Dick mirando a Megan y ella le miró mientras cortaba el filete.
-Es muy grande -respondió Megan.
Le miro y Rachel sonrió
-Bueno -respondió Dick- pero te gustan los peluches, ¿verdad?
-Si -volvió a responder Megan- hace 3 años
-Megan -nos miramos a los ojos- se amable
Rachel sonrió
-Gracias Dick -volvió a responder Megan- no te importa que te llame Dick, ¿verdad? No tengo confianza para llamarte papá
-Megan, te estás pasando
Nos miramos a los ojos
-¿Que? -volvió a preguntar Megan- es cierto Dije que quería conocerlo pero no que se lo pondría fácil
Rachel sonrió -Tiene razón
-Puedes llamarme Dick -volvió a responder Dick- no hay problema Megan
-Abre tú regalo mamá -respondió Megan.
Me quedo callada y me miraron cuando cogí la caja y la abrí
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Lo miro y Dick me miraba quedándonos callados cerrando la caja
-No se que decir
Nos quedamos callados
-¿Me disculpais? -preguntó Megan.
-Claro
-Dick -le miro- ¿quieres conocer a mi segunda mascota?
-Claro -respondió Dick- eso suena divertido
-Iré con vosotros
-Mamá -nos miramos a los ojos y sonrió- estoy bien No me va a matar, quizás lo haga yo -Rachel casi escupe su agua poniéndose la mano en su boca cuando tosio y sonrieron- era broma -se levantó- vamos
Se fueron
Narra Dick
Entramos en su habitación y miraba sus cosas cuando vi las fotos colgadas
Sonreí
-Aquí está -le miro.
-Si, ya lo veo ¿No vas a cogerlo?
-Que va -respondió y me acerqué a ella- podría morderme o sacarme los ojos
Me puse de cuclillas
-Bueno, ¿te importa si lo saco yo?
-Está bien -abrió la jaula- pero si te muerde será solo culpa tuya