HANNI
—Este viernes habrá un juego, así que quiero que todas se preparen bien —dijo la entrenadora con firmeza, caminando de un lado a otro frente a nosotras—. Quiero su mejor esfuerzo. La temporada de baloncesto está por comenzar, lo que significa que también vendrán las competencias entre academias de porristas. Y, por supuesto, queremos ganar otro trofeo, ¿cierto?
—¡Sí! —respondimos todas al unísono.
—Bien, a practicar.
Tal como la entrenadora había dicho, la temporada de baloncesto estaba por comenzar y, con ella, las competencias de porristas. Cada año, diferentes academias competían para determinar cuál tenía al mejor equipo. Nuestra escuela había ganado los últimos dos años, y las expectativas eran altas para mantener el título.
Sabía que la entrenadora no nos lo pondría fácil. Y no me equivoqué.
Dos horas de práctica. Dos malditas horas de saltos, piruetas, repeticiones interminables y gritos de motivación.
Normalmente, nuestras prácticas duraban entre treinta minutos y una hora, pero cuando comenzaba la temporada, se alargaban hasta el punto en que mi cuerpo sentía que iba a colapsar.
Cuando finalmente terminamos, me dejé caer sobre el césped, jadeando con fuerza.
—No siento mis piernas... —murmuró Danielle, arrastrándose por el suelo como si fuera un soldado herido en batalla.
—Lo sé... La entrenadora nos va a exprimir hasta la última gota de energía.
—Y ni siquiera hemos empezado las competencias todavía... —Dani se dejó caer junto a mí y suspiró.
De pronto, una sombra se proyectó sobre nosotras.
—Hola, cariño —dijo Haerin con una sonrisa, mirando a Danielle.
Dani sonrió al ver a su novia y extendió los brazos como una niña pequeña.
—Dame tu mochila —ofreció Haerin, tomando la mochila de mi amiga sin que ella tuviera que pedirlo.
—Eres la mejor —murmuró Dani antes de darle un tierno beso en los labios.
Yo puse los ojos en blanco y me levanté de golpe.
—Las dejo solas antes de que me dé diabetes —dije con sarcasmo y me dirigí a los vestidores.
Cuando entré, me encontré con Minji, quien terminaba de guardar sus cosas en su casillero. Al notar mi presencia, me miró sin expresión.
—¿Qué me ves? —pregunté con brusquedad.
—¿Por qué estás tan sudada?
Fruncí el ceño.
—Por la práctica, ¿qué no es obvio?
—Mhm... —hizo un ruido en su garganta como si no le interesara demasiado—. Te veo en la casa.
Tomó su mochila y se dispuso a salir, pero la detuve antes de que pudiera cruzar la puerta.
—Espera.
Minji se giró con impaciencia.
—¿Qué pasa ahora?
—Necesito a alguien con quien irme. Dani saldrá con Haerin a cenar y no podrá llevarme a casa.
—Pues llama al chofer.
—Ya te dije que no me cae bien.
Minji suspiró, claramente fastidiada.
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Hurt - bbangsaz EDITADA
FanfictionKim Minji es trasladada a otro colegio después de haberse metido en varios problemas en el anterior. En su nuevo colegio conoce a Pham Hanni, una chica que es todo lo contrario a ella y vuelve su vida todo un caos. Al inicio la mayor tiene un gran o...
