Randal escucha de todo, literalmente no hay ningún género musical que no le guste. Puede vacilar desde la cuarta sinfonía de Beethoven hasta la última cumbia de Amar Azul, no tiene límites
Randal escucha de todo, literalmente no hay ningún género musical que no le guste. Puede vacilar desde la cuarta sinfonía de Beethoven hasta la última cumbia de Amar Azul, no tiene límites